El inicio de la construcción del Gran Canal Interoceánico de Nicaragua y de sus obras accesorias a finales del actual año se vislumbra como un reto a la ingeniería.

Hoy en día, alrededor de 400 profesionales de diferentes naciones -geólogos, ingenieros, especialistas en medio ambiente, en comercio y técnicos- participan en los estudios de factibilidad que se realizan previo a la construcción del paso que unirá el océano Atlántico con el Pacífico.

El presidente de la Autoridad del Gran Canal Interoceánico, Manuel Coronel, explicó que para el escenario inicial se calcula en alrededor de un millón de hombres los necesarios para trabajar en la ejecución del megaproyecto.

No será fácil pues además habrá que construir un oleoducto que atraviese el país, un puerto de aguas profundas en cada costa, un canal seco, un ferrocarril de carga, nuevos aeropuertos internacionales y zonas de libre comercio.

Aunque no se conocen los detalles de las rutas a seguir y cómo se implementará la obra -los cuales se darán a conocer a mediados del 2014- se sabe que esta vía marítima facilitará el paso de buques de grandes dimensiones, como los Postpanamax, los cuales no pueden transitar en la actualidad por el Canal de Panamá.

Tan prometedor proyecto no será fácil de consumar. El ejecutivo considera que las obras durarán alrededor de una década y requerirán unos 40 mil millones de dólares.

No es la primera ocasión en que Nicaragua aspira a construir un canal. Durante el siglo XIX y XX se barajó varias veces la idea y Estados Unidos llegó a tener una fuerte intención de llevar a cabo los trabajos.

Todo cambió cuando los norteamericanos adquirieron el abandonado proyecto francés de un canal por el istmo y dejaron de lado este propósito en Nicaragua.

Sin embargo, hoy en día es de vital importancia la construcción de un segundo canal para el comercio mundial, opinó el HKND Group, empresa concesionaria del proyecto, en su sitio web.

Coinciden con esta idea los especialistas del Departamento de Logística y Estudios Marítimos de la Universidad Politécnica de Hong Kong, quienes consideraron que el Gran Canal es estratégico para el desarrollo del comercio mundial, y en especial para Asia y América.

Dicha investigación concluyó que gracias a esta vía interoceánica el comercio podría ser mayor y más barato en cuanto al costo de la travesía, a la vez que recomendó separar el tráfico de los tipos de buques, con el objetivo de aumentar la eficiencia y mejorar la seguridad marítima.

El Gran Canal -agregó el estudio- fortalecerá la conexión entre el Medio Oriente y la costa Este suramericana.

Para Nicaragua el impacto será considerable. Cálculos de analistas consideran que el producto interno bruto de Nicaragua se duplicará en los próximos años, y las exportaciones registrarán un incremento que abre las puertas a la independencia económica de la nación.

Sin dudas esta colosal obra de ingeniería es una inversión que bien podría dejar grandes beneficios al país y a la región.