Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) indicaron este viernes que aplicarán medidas disciplinarias contra los miembros de su organización que participaron en el ataque perpetrado el pasado jueves 16 de enero en la localidad de la Pradera, en Valle del Cauca (oeste de Colombia), que dejó una persona fallecida y otras 56 heridas.

La información fue dada a conocer por la organización a través de un comunicado, en el cual asume la responsabilidad del hecho, aunque aclara que no fue intencional la muerte del civil.

"Hemos indagado durante varios días acerca de la autoría del hecho, razón de nuestra tardanza en pronunciarnos, llegando a la conclusión de que en efecto la orden partió del mando de una de las unidades que componen el Bloque Móvil Arturo Ruiz de las FARC-EP, situación que conduce a nuestro reproche abierto y a la aplicación de los correspondientes correctivos disciplinarios".

El movimiento manifestó a la vez su crítica hacia el manejo que le han dado los medios de comunicación a este hecho “siempre agigantadas y manipuladas con el propósito deliberado de presentarnos como una organización terrorista que apunta sus armas contra el pueblo de Colombia”, expresó el comunicado.

En este sentido, el grupo insurgente explicó que sus miembros no tuvieron la intención de ocasionar tal daño a la población civil; sin embargo, es deber de la organización aplicar las medidas disciplinarias necesarias a los responsables del suceso.

“Estamos claros de que los responsables jamás tuvieron la intención de ocasionar algún daño a la población civil no combatiente, lo cual no excluye su responsabilidad por la falta de previsión de los efectos contra ella que pueden ocasionarse con ese tipo de acciones”.

El atentado ocurre justo al término del período de cese el fuego unilateral de un mes por la temporada navideña, con la que buscaba demostrar su buena voluntad hacia las negociaciones de paz.