La tregua alcanzada por el presidente ucraniano, Viktor Yanukovich, con representantes de las fuerzas de oposición no ha sido suficiente para obtener la paz momentánea en esa nación; mientras Kiev está en orden se reportan disturbios en otras regiones del país.

Entre las concesiones que ha dado el mandatario ucraniano se encuentran la flexibilización de una polémica ley en contra de las protestas, liberar a todos los detenidos por esta causa y realizar cambios dentro de su gabinete de gobierno en una sesión extraordinaria del Parlamento convocada para la próxima semana.

En este sentido, el jefe de Estado manifestó su intención de retomar el orden dentro del país aunque no se consiga un acuerdo de paz con los representantes de los sectores que se oponen a gobierno.

Ucrania se mantiene bajo clima de protestas desde el pasado mes de noviembre, cuando representantes gubernamentales rechazaron firmar un acuerdo para unirse a la Unión Europea; que desató el descontento de una parte de la población que exigió la rectificación de esta postura.

Desde entonces se han reportados cientos de heridos y detenidos por disturbios en seis regiones al oeste de Ucrania (Lviv, Rivné, Ternopil, Khmelnitski, Chernivtsi e Ivano-Frankivsk), donde varios recintos oficiales fueron atacados por manifestantes.

Los eventos de los últimos meses han generado el interés de la comunidad internacional, en procura de hallar una pronta solución al conflicto. Polonia, Rusia, Francia y otras naciones europeas han manifestado preocupación por las represiones policiales y han presionado al mandatario ucraniano para que consiga detener la violencia en el país.

Sobre este caso, la Unión Europea anunció que su Alta Representante, Catherine Ashton, arribará a Ucrania durante la próxima semana.