Las autoridades nicaragüenses reportaron la presencia de un jaguar -un animal clasificado como en peligro de extinción en Nicaragua- en el sector de Tortuga, municipio de San Juan del Sur.

Tortuga situada a 27 kilómetros al sur de la zona urbana del municipio de San Juan del Sur, es una comarca compuesta por más de 600 habitantes que se dedican principalmente a la agricultura, ganadería, pesca y comercio, se ubica a 6 kilómetros al norte de la comunidad el Ostional.

De acuerdo a información suministrada, esta especie, cuya presencia en el Pacífico del país no era reportada desde hace 30 años, es hembra y se encuentra en proceso de gestación.

En comunidades como San Antonio, Santa Fe y la Hacienda Abel Reyes han informado de afectaciones a 4 caballos y 7 vaquillas, no obstante el registro de ataques a humanos por parte de este animal es bajo.

Sin embargo, con el fin de evitar incidentes que lamentar, se designó un equipo integrado por el Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales (MARENA), Gabinetes de la Familia, Comunidad y Vida, Policía Nacional y Ejército de Nicaragua, para visitar las zonas donde se reporta la presencia del jaguar, para sensibilizar y capacitar a la población sobre cómo convivir con animales silvestres, cómo disminuir las afectaciones al ganado y qué hacer en caso de un encuentro con la especie.

Además, si determinará si es conveniente la captura, el marcaje y el traslado del animal a otros sitios, con el fin de disminuir las incidencias con el ganado.

Pese a las medidas, las autoridades ven la presencia de esta jaguar hembra en gestación como una oportunidad para su conservación.

La Organización Paso Pacífico, se ha comprometido a pagar los daños ocasionados por la especie a fin de conservar y evitar el sacrificio del animal.

Esta misma organización cuenta con cámaras trampas en la zona y la Jaguar ha sido registrada por las mismas. Esas fotos son las que acompañan esta nota.

La presencia en la zona del animal se debe a que son individuos solitarios que buscan colonizar territorios sin presencia de otros jaguares y con buenas condiciones ambientales y al carecer de la cantidad requerida de presas de vida silvestre, recurre a presas domésticas que ponen menos resistencia.

Una vez que la Jaguar dé a luz, disminuirá el ataque a los animales domésticos y cambiará de hábitat.