La Coalición Nacional para las Fuerzas de la Oposición y la Revolución Siria, que hasta ahora había rehusado confirmar si acudiría a la conferencia de paz, ha llegado finalmente a un consenso sobre su participación.

Los más de cien miembros de la Coalición Nacional Siria (CNFROS) se reunieron este viernes en Estambul. Según el servicio de prensa de la Coalición, la decisión ha sido aprobada por 58 votos a favor, 14 en contra, dos abstenciones y un voto en blanco.

En la próxima conferencia de paz para Siria, que tendrá lugar el 22 de enero, se sentarán por primera vez a negociar representantes de las autoridades sirias y de la oposición radical, que goza de amplio apoyo en Occidente y en varios países árabes.

Ayer el canciller ruso, Serguéi Lavrov, declaró que "nos preocupa que nuestros socios occidentales se empeñen en invitar a la oposición representada por la Coalición Nacional Siria, ignorando a otras fuerzas opositoras abiertas a dialogo".

La Coalición fue creada en 2012 en Qatar durante la guerra civil siria como una alianza de diversos grupos opositores que tenían como objetivo el derrocamiento del presidente Al Assad. Ente los integrantes de la agrupación se encontraba el Frente Al-Nusra, una organización que fue reconocida por EE.UU. como de carácter terrorista y que abandonó la coalición en 2013.

La Coalición Nacional Siria pretende coordinar las acciones militares contra las fuerzas del Gobierno, así como representar el poder en los territorios ocupados por rebeldes. La coalición fue reconocida como representante legítimo del pueblo sirio por todos los países del grupo de Amigos de Siria.

Durante los preparativos de Ginebra 2, la agrupación opositora se negó reiteradamente a confirmar su participación en la conferencia de paz en Siria, alegando que no se sentaría a negociar con el presidente sirio, Bashar al Assad y su Gobierno.

El representante de la Coalición Nacional de Siria, Haled Salej, manifestó que "el objetivo de la conferencia consiste en la formación de un órgano de transición que tenga plenos poderes y no dependa de Al Assad no de su círculo próximo".

A su vez, el Gobierno de Bashar Al Assad siempre ha manifestado que su principal objetivo es la protección de los ciudadanos sirios, y que el dialogo es la única vía para solucionar la crisis política