Implementar en Nicaragua los diferentes programas socio-económicos que promueve la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), permitió no solamente estabilizar el sector energético del país, también nos ayudó a encontrar el camino que nos ha permitido ir reduciendo la pobreza.

Un 11 de enero del 2007 el Presidente Comandante Daniel Ortega Saavedra rubricó la adhesión de Nicaragua a la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), misma que fue promovida por el Comandante Eterno Hugo Chávez Frías.

El diputado Jacinto Suárez, Presidente de la Comisión del Exterior de la Asamblea Nacional indicó que el ALBA es un salto cualitativo sumamente importante que promovió el Presidente Hugo Chávez en las relaciones internacionales, particularmente para América Latina.

Dijo que el ALBA fue una de las muchas genialidades y aportes del legado de Comandante Eterno, en el que demostró su inmenso espíritu solidario latinoamericano, pues lejos de convertir el petróleo en un arma de dominación y de dependencia de los países subdesarrollados “lo convierte en un arma para su propio desarrollo”.

“El ALBA es un salto cualitativo y que a la vez también lleva una nueva situación de unidad latinoamericana y caribeña. El gobierno de Nicaragua y su gestión en estos siete años es un reflejo claro de las ventajas del ALBA sobre los acuerdos comerciales, la cooperación económica, la inversión social. Yo repito lo que he dicho en varias tribunas internacionales, nosotros en este momento somos nación en vías de desarrollo, somos una nación estable económicamente, somos la economía más estables de Centroamérica gracias al ALBA, sin ALBA seríamos un pobre país dependiente, un país atado al neoliberalismo y a la pobreza”

El ALBA es una oportunidad

Roberto Brenes, gerente general del Centro de Exportaciones e Inversiones (CEI), indicó que la decisión del comandante Daniel Ortega Saavedra de adherirse al ALBA fue muy acertada, porque permitió a los productos agropecuarios tener más y mejores mercados, una muestra es que la República Bolivariana de Venezuela se ha convertido en el segundo mercado de importancia, Estados Unidos es el primero.

“Es acertada porque Nicaragua es un ejemplo en Centroamérica de las alianzas que ha hecho en la perspectiva de comercio, yo creo que entre más alianzas tengamos, entre más abiertos seamos más oportunidades tendremos. Nicaragua ha tenido y tiene que seguir siendo sumamente agresivo en cuanto a buscar esos mercados, esas oportunidades, porque veníamos retrasado, tenemos un retraso comparativo con el resto de los países de la región y lógicamente para poder nivelarnos, alcanzarlos y superarlos tenemos que ser muchos más abierto, yo creo que el ALBA representa una oportunidad”

Indicó que el CEI tiene mucho interés en desarrollar relaciones comerciales con naciones del Caribe, pues muchos países de esta región forman parte del ALBA. Igual se puede fomentar las relaciones comerciales con Bolivia, Ecuador y con Cuba.

Señaló que la fortaleza más grande que tiene el ALBA, es que brinda fortalecer las relaciones comerciales a través del mecanismo de compensación conocido como Sucre.

"Esto hace mucho más fácil y flexible el intercambio comercial", concluyó Brenes.