Una carreta tirada por un caballo traslada a tres jóvenes por el rural nicaragüense hacia sus trabajos en el campo. Ahí faenan de sol a sol, dejando en el camino sus sueños y aspiraciones porque las circunstancias limitaron la posibilidad de continuar sus estudios en secundaria.

Así se resume la historia de Giovanni, Alfredo y Ángelo, tres jóvenes que apenas cursaron el sexto grado de primaria dejaron la escuela para dedicarse al trabajo y ayudar a sus familias.

Luego de conversar con ellos por varios minutos, nos damos cuenta que los jóvenes amigos, habitantes de la comarca Cuajachillo 2, en el municipio de Ciudad Sandino, desean superarse y reconocen que la educación es fundamental para lograrlo.

Como estos tres jóvenes hay muchos en las zonas rurales que viven con la esperanza de buscar el pan del saber, un derecho que el Gobierno Sandinista, empeñado en hacer que los jóvenes sean protagonistas de su propio desarrollo, está restituyendo por medio de un programa de continuidad escolar que amplía la secundaria en el campo nicaragüense.

Educación: oportunidad para salir adelante

Montados sobre la carreta apenas se detienen para orientarnos el camino hacia la Escuela Fray Jesús de Pamplona, una escuela rural que hasta la fecha solo ofrecía la primaria, pero que con la implementación del programa de continuidad de la educación ofrecerá el bachillerato en modalidad a distancia.

Giovanni Sánchez, es el mayor de los tres jóvenes y el que más tiempo ha estado sin estudiar. Hace cuatro años, comenta, empezó el primer año de secundaria pero lo dejó porque no tenía condiciones para ir a clases y además porque empezó a trabajar con su familia en unas fincas de la comunidad.

“Yo llegue hasta primer año de secundaria, tengo 4 años de no estudiar, el primer factor porque me salí de las clases es la distancia”, argumenta el joven, quien considera que con la ampliación de la secundaria los jóvenes tendrán más posibilidades para salir adelante.

“Esa iniciativa es buenísima para nosotros los jóvenes. Es una nueva oportunidad para salir adelante. Ahora para los trabajos hay que tener educación y mi sueño es ser abogado o arquitecto”, expresó.

Alfredo Bermúdez, también es habitante de Cuajachillo 2. “Tengo dos años de no estar estudiando, pero este año vamos a estudiar”, comparte el joven y agrega que el estudio hace que los jóvenes se desarrollen y se aparten de los vicios y las vagancias.

“Solo la educación me permitirá cumplir mis sueños” señala Alfredo, resaltando que su meta es convertirse en arquitecto. “Yo quiero ser arquitecto para poder levantar Nicaragua”, dice sonriendo.

Ángelo Ramírez, es el más joven de los tres amigos, y tras comentar que dejó de estudiar para dedicarse a trabajar, valora de positiva la iniciativa del gobierno que pretende alcanzar la meta del noveno grado de educación en todo el país.

“Ahorita ando chambeando en lo que sea en el campo. Todo el día trabajamos aquí, pero ahora si vamos a estudiar. Yo quiero ser abogado, porque es algo a lo que se le puede sacar provecho”, comentó.

Padres respaldan a sus hijos para que estudien

La noticia de la ampliación de la secundaria en el área rural, donde jóvenes y adultos tendrán igual derecho de estudiar, recorre los caminos y pequeños caseríos de la comarca en Cuajachillo 2.

En el camino también nos encontramos a Donald y María Dolores, padres de una familia humilde que por generaciones se ha dedicado a trabajar la tierra y cuyos hijos se han ido incorporando en el trabajo familiar, desvinculándose de toda posibilidad de estudiar.

Con la implementación de la secundaria ampliada, miles de jóvenes y adultos tendrán la oportunidad de continuar su educación de manera más cercana en las escuelas rurales de sus comunidades.

Esa posibilidad es muy buena, explica el campesino Donald Pereira. “Es algo bueno, es importante, porque aquí no hay nada, aquí solo es el asunto de sacar la primaria y en lugar de la secundaria los chavalos van de viaje para otro lado, y como no hay nada de eso entonces la gente no le pone importancia. Se llevan a los chavalos a trabajar a las huertas”, expone.

Por su parte María Dolores, esposa de don Donald, explica que si los jóvenes tienen acceso a las aulas para estudiar la secundaria podrán desarrollarse y prepararse.

La pareja considera que la educación es una bendición del Señor “porque Dios toca al Gobierno para que haga cosas importantes”, asegura Dolores, quien también expresa que como padres ellos están comprometidos en apoyar a sus hijos para que continúen sus estudios. “Nosotros como padres vamos a hacer todo el sacrificio que sobrevenga para que nuestros niños aprendan”, afirmó.

Donald y María Dolores tienen dos hijos de 12 y 16 años, quienes les han manifestado sus deseos de estudiar.

“Ese chavalo mío que tiene 12 años quiere estudiar. Él me dice: papá yo quiero estudiar, quiero salir adelante. El tiene sus sueños”, comenta Donald.

“Tenemos una niña de 16 años que también tiene ideas de estudiar, dice que también quiere salir adelante”, agrega María Dolores.

Programa de educación es integral

Al llegar a la escuela Fray Jesús de Pamplona, un grupo de madres y de jóvenes se inscriben en el primer día de matrícula de secundaria.

Según explicaron algunas madres de familia, la ampliación de la secundaria a más escuelas rurales permitirá que muchos jóvenes continúen estudiando sin problemas.

El principal obstáculo que enfrentan los jóvenes para estudiar es la distancia que tienen que viajar para llegar hasta un instituto de secundaria ubicado en zonas más urbanizadas. Además se suman otros factores como la seguridad y el costo económico que representan los traslados diarios por varios kilómetros.

Sin lugar a dudas, la nueva estrategia impulsada por el Gobierno Sandinista atiende la necesidad de miles de jóvenes que viven en las zonas rurales a quienes se les garantizará el derecho humano de la educación.

El Viceministro de Educación José Treminio detalló que el plan incluye a 3 mil 825 escuelas de primaria donde antes no se contaba con continuidad educativa.

“Se inició el periodo de matriculas. Esta modalidad va a ser a distancia con una jornada extendida de 7 de la mañana a tres de la tarde”, indicó.

Treminio también informó que el Gobierno está garantizando que este programa cuente con su merienda escolar, para brindar el almuerzo a los estudiantes.

Además dijo que se está trabajando de manera coordinada con el Inatec, la estructuración de programas complementarios de formación.

“Hemos iniciado con la ampliación de la modalidad de secundaria a distancia pero van a haber programas de formación de carreras técnicas para garantizar que una vez que (los jóvenes del campo) egresen de su bachillerato no solo salgan como bachilleres, sino que también tengan una habilitación laboral en especialidades de actividades productivas que se desarrollan en su municipio. Van haber programas complementarios a la formación general, formación de bachilleres con una formación técnica”, manifestó Treminio.

Por su parte el Ministro de Juventud, Bosco Castillo, expresó que los jóvenes deben aprovechar la oportunidad que el Gobierno está ofreciéndoles.

“Esto es parte de la ampliación que siempre estamos haciendo de las políticas de juventud ahora para el sector del campo. Ahora lo que tenemos que hacer es aprovechar la oportunidad, motivarnos, incentivarnos, conocer, apropiarnos, saber que esto es una oportunidad de vida para desarrollarse como persona, desarrollar a la familia, desarrollar el campo y para desarrollarnos como país”, explicó.