China apunta a imponer este año una restricción nacional a fumar en lugares públicos, ya que las autoridades están buscando reducir una práctica muy expandida que ha generado graves problemas de salud en sus ciudadanos.

El gigante asiático, que alberga a unos 300 millones de fumadores, es el consumidor de tabaco más grande del mundo y el tabaquismo es una parte habitual de la vida social, particularmente entre los hombres.

Las regulaciones más estrictas sobre el tabaquismo son una prioridad de este año, dijeron funcionarios de la Comisión Nacional de Salud y Planeamiento Familiar esta semana, y agregaron que la agencia estaba impulsando a los legisladores a endurecer las normas relacionadas con el consumo de tabaco.

"Comparado con el daño a la salud que causa el tabaquismo, los beneficios económicos del tabaco son triviales", dijo el portavoz de la comisión Mao Qun'an, en una conferencia de prensa el martes.

El deseo de disminuir el consumo de tabaco ha crecido fuertemente en los últimos años, pero los expertos dicen que la poderosa industria tabacalera de China, que ha resistido a las alzas de precios y al uso de advertencias sanitarias en los paquetes de cigarrillos, ha sido un duro oponente.

La prohibición nacional de fumar está desde hace tiempo en los planes. Varias ciudades han vedado el cigarrillo en lugares públicos, pero la puesta en vigencia de esas normas ha sido laxa.

Pekín se comprometió en 2008 a prohibir fumar en la mayoría de los edificios públicos, incluidas las oficinas de Gobierno, pero las señales de "Prohibido Fumar" suelen ser ignoradas.

Las medidas recomendadas por la comisión van desde aumentar la educación sobre los riesgos del tabaco hasta prohibir fumar en escuelas y hospitales.

Un funcionario de la oficina de control del tabaco del Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades de China dijo en diciembre que los legisladores evaluarían en 2014 una prohibición nacional a fumar en lugares públicos.

El comunicado de la comisión llega después de una circular del Gobierno que insta a los miembros del Partido Comunista y funcionarios oficiales a no encender cigarrillos en las escuelas, lugares de trabajo, estadios y el transporte público, entre otros lugares, para dar el ejemplo.