La masa monetaria introducida por el gobierno de Nicaragua en la economía interna en las últimas semanas de 2013 favoreció el dinamismo económico y el bienestar de amplios sectores sociales, estiman expertos.

Según informes del Banco Central de Nicaragua, los trabajadores públicos de este país centroamericano recibieron a partir del 29 de noviembre alrededor de 300 millones de dólares en aguinaldos.

Además, los empleados de las zonas francas obtuvieron otros 60 millones de dólares por igual concepto, lo que significó un impacto indirecto en beneficios a las empresas privadas y al sector informal, tal y como se evidenció en la avalancha de compras para las fiestas decembrinas.

Para el doctor Francisco Mayorga, representante nicaragüense ante el Banco Interamericano de Desarrollo, con sede en Washington, la entrada de este dinero hace de los festejos de este año los mejores desde 2006 a la fecha, en cuanto a la capacidad de compra de los ciudadanos.

De acuerdo con Mayorga, en Nicaragua el sector privado ha descubierto que el apoyo gubernamental a los más humildes implica un incremento de la solvencia de miles de personas que hace casi una década no la tenían y esto tiene un efecto multiplicador para la actividad empresarial.

Por otra parte, más de 165 mil trabajadores nicaragüenses recibieron en los últimos meses el llamado bono solidario por un monto per cápita mensual de 750 córdobas, equivalentes a unos 30 dólares, lo que les permitió contar con ingresos adicionales a su salario.

Este beneficio llega mensualmente a trabajadores estatales con remuneraciones inferiores a cinco mil córdobas (alrededor de 200 dólares), como una medida emergente contra la miseria, pues según entidades regionales y de Naciones Unidas, Nicaragua es el segundo país más pobre del hemisferio occidental.

Uno de los sectores más beneficiados por estas políticas del Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional son las personas de la tercera edad, señala el Presidente Ejecutivo de la Unidad Nacional del Adulto Mayor (UNAM) Porfirio García.

El directivo señaló que "2013 fue uno de los años más positivos para los adultos mayores, no solamente por el monto económico de la pensión y el aguinaldo, sino además por todos los beneficios que recibimos, como las ayudas técnicas, el plan para mejorar las viviendas, y la atención de salud".

"Los ancianos ya disponemos de un ingreso económico como pensión y como aguinaldo, por lo que podemos despedir el año con toda tranquilidad, gracias a la respuesta positiva del presidente Daniel Ortega", añadió el directivo de la UNAM, que representa a más de 15 mil personas de la tercera edad.