Rusia demandó a la Unión Europea (UE) ante la Organización Mundial del Comercio (OMC) por haber impuesto aranceles a una serie de importaciones rusas aduciendo que los industriales de este país se benefician de precios energéticos más bajos.

Se trata de la primera demanda que Moscú efectúa desde su ingreso en la OMC en agosto de 2012. El ministerio de Economía ruso informó este martes a través de su página web que la demanda fue transmitida el lunes a la representación de la UE ante la organización.

El viceministro ruso de Desarrollo Económico, Alexei Lijachev, indicó que la UE no quiere comprar los productos de la industria metalúrgica y química rusa, explicando su decisión por "la formación de los precios del gas en Rusia, fuera de las leyes de mercado", por lo que las mercancías rusas, supuestamente, tienen un precio por debajo del mercado.

Rusia estima que sus industriales perdieron "cientos de millones de dólares por año" debido a "los ajustes energéticos" aplicados por Bruselas a una serie de sectores, como el metalúrgico.

Moscú lanza la primera etapa del procedimiento, una consulta, para evaluar en un plazo de 60 días, hasta el 22 de enero, para designar a un panel (grupo de expertos) encargado de zanjar el litigio.

"Una primera ronda de consultas podría tener lugar después del periodo de fiestas", que va hasta el 8 de enero, añade el ministerio.

Con la demanda Rusia espera que la OMC active todos los procedimientos estándar, que, por ejemplo, se pusieron en marcha para investigar la demanda de la Unión Europea a Rusia por los aranceles rusos a los coches europeos de segunda mano.