Parroquianos de las zonas rurales de Nicaragua se dieron cita la mañana de este sábado en la Iglesia San Antonio de Monte Tabor, donde pudieron celebrar con fe y nuevos propósitos la tradicional Convivencia Navideña Campesina.

La santa eucaristía estuvo presidida por Monseñor Leopoldo Brenes, Arzobispo de Managua, quien manifestó que es una inmensa alegría para la iglesia poderse reunir para conmemorar el Nacimiento del Señor Jesucristo.

“Nuestra convivencia campesina es un encuentro entre nosotros, pero más que eso es un encuentro con el Señor para darle gracias por sus bondades para con nosotros durante este año de trabajo que estamos concluyendo”, expresó.

Monseñor Brenes indicó que toda la feligresía se traza nuevos propósitos para recibir el nuevo año (2014), mismo que ha sido propuesto por el Papa Francisco para la unidad familiar.

“Este es un año que el Santo Padre quiere dedicarlo a la familia, y que la Conferencia Episcopal se une a este sentimiento. Hay que trabajar por la familia, por sus valores, fortalecerla a toda ella”, sostuvo durante su homilía.

Por su parte, Lorenza Hernández, quien vino desde la Parroquia de la Concepción, manifestó que esta convivencia navideña es un espacio que propicia la unidad y el amor entre la iglesia.

“Nos reunimos siempre cada año, ya para llegar la Navidad; es una celebración que nos regocija porque es una forma de agradar al Señor, es una forma de decirle que su pueblo aquí está con él”, refirió.

De igual forma, Arturo Vallecillo, fiel devoto de Pacayita (Masaya), destacó que lo más importante durante esta convivencia es que católicos de todas las comunidades rurales de Nicaragua fortalecen su fe.

“Es un acto muy lindo, muy hermoso. Aquí estamos familias de todos lados, de los lugares más metidos del país, donde también hay pequeñas iglesias que festejan el Nacimiento de Jesús, y aquí venimos a festejarlo todos juntos”, expuso.

Durante este convivio, los parroquianos pudieron disfrutar de alegres cantos y bailes alusivos a estas fiestas decembrinas; asimismo, gozaron del hermanamiento en la fe y del mensaje de amor y armonía llevado por Monseñor Leopoldo Brenes.