Dos recientes estudios ponen a prueba si las multivitaminas son capaces de compensar ciertas deficiencias en la dieta.
Pese a que millones de personas gastan parte de su dinero en multivitaminas para supuestamente fortalecer su salud, dos recientes estudios ponen en duda el valor nutricional para su ingesta rutinaria como foma de prevenir enfermedades crónicas.

Los estudios, publicados el martes, ponen a prueba si las multivitaminas son capaces de compensar ciertas deficiencias en la dieta, y concluyen que no.

"Hay pruebas suficientes para aconsejar contra la suplementación rutinaria de vitaminas", expresó en términos enérgicos un editorial que acompañó las conclusiones del estudio, publicadas en la Annals of Internal Medicine.

Después de todo, la mayoría de las personas que compran multivitaminas y otros suplementos por lo general están saludables, dijo la Dra. Cynthia Mulrow, subdirectora de la publicación.

Hasta la comida basura está fortalecida con vitaminas, mientras que el principal problema alimentario en Estados Unidos es exceso de grasa y calorías, agregó.

Ante esto, otros investigadores dicen que eso no está completamente claro, especialmente en el caso del suplemento dietético más usados. De hecho, el Equipo Especial de Servicios de Prevención de Estados Unidos estudia si los suplementos vitamínicos marcan alguna diferencia en el riesgo de la persona promedio ante el cáncer o las enfermedades cardíacas.

Según los reportes, el grupo de asesores dijo que en el caso de las multivitaminas normales y ciertos otros nutrientes no hay pruebas suficientes para inclinarse por una respuesta u otra. Pero sí con dos suplementos individuales, el betacaroteno y la vitamina E, no funcionan.

"Para bien o para mal, los suplementos vitamínicos no van a desaparecer", dijo el Dr. Howard Sesso, del Brigham and Women's Hospital en Boston, quien lidera un estudio sobre multivitaminas.

Los resultados de su investigación sugiere que las multivitaminas tiene pequeños beneficios para algunas enfermedades y dice que hacen falta más investigaciones, especialmente entre las personas menos saludables.

Sin embargo, "no hay sustituto para la promoción de una dieta sana y el comportamiento debido", como hacer ejercicio, advirtió Sesso.