Esta comunidad de condición socio económica muy pobre, está ubicada en las cercanías de la escuela Pablo Antonio Cuadra que queda al sur del barrio y tiene al norte al barrio Jonathan González.

La entrega oficial de las casas fue realizada en horas de la tarde a las familias beneficiadas, que vivían en pequeñas ranchos, construidos con ripios de madera  y con láminas de lata o zinc, los cuales se encontraban casi por caerse al suelo.

Entre las familias beneficiadas en el barrio Golfo Pérsico está la de Martha Lucía García, quien dijo que se siente sumamente agradecida con Dios y con el gobierno del Presidente Daniel Ortega y de la compañera Rosario Murillo por haberle proveído de una vivienda digna, sustituyendo a la casita que se les estaba cayendo.

De acuerdo con Martha Lucía García, ella vivía en el sector desde hace unos 23 años y no tenía con que componer su casita hecha de ripios de madera, latas ya corroídas y piso de tierra, solo detenida con una piedras canteras para que no se derrumbase.

Esa condición fue vista constatada por miembros de la Promotoría Solidaria quienes llevaron su caso y un tiempo después el gobierno sandinista dio una respuesta positiva a su solicitud de una casa que sustituyera la que se les estaba cayendo.

Casas dignas gracias a Dios y al Presidente Ortega

Por otra parte, Lucía Mercedes Silva Izaguirre, otra beneficiaria, dijo que su ranchito se le cayó con las últimas lluvias del invierno, por lo tanto solicitó apoyo de parte de las estructuras del Poder Ciudadano y entonces fue beneficiada con su familia.

En ese sentido expresó que gracias a Dios y al gobierno del Presidente Daniel Ortega ahora tiene una casa digna, donde ya no se va a mojar con sus tres hijos en el período de invierno, lo que provocaba enfermedades en su familia.

No muy lejos de la casa de la última beneficiada, se encuentra la vivienda de Migdalia López Dávila, quien manifestó que tenía años de vivir en condiciones bastante malas y ningún gobierno liberal se preocupó en ayudarle, hasta que llegó a la presidencia el Comandante Daniel Ortega.

“Ya no tengo que mojarme porque la lluvia se pasaba por parte de mi techo” advirtió muy agradecida la beneficiaria quien destacó a su vez que ahora si estaba viviendo en una casa modesta, pero digna.