El partido político Diario La Prensa, publicó este sábado una serie de infamias contra la Primera Dama de la República, Rosario Murillo, vertidas por Anuar Hassan, una de las personas menos calificadas para esparcir veneno.

Para comenzar, a una DAMA y Rosario Murillo es una DAMA, nunca, por principios éticos, morales y educativos se le ataca de la forma en que Anuar Hassan lo hizo en esa despreciable “entrevista”, donde vierte toda su amargura.

El más grande error que cometió Rosario, fue haberse casado con el alcohólico y degenerado Anuar Hassan.

En los corrillos del entonces Diario La Prensa dirigido por Pedro Joaquín Chamorro y Pablo Antonio Cuadra, se comentaba constantemente la vida baja que llevaba Hassan en los lupanares de Managua y las golpizas que le daba a las desafortunadas mujeres que pasaron por su vida.

Hassan no tiene ni la más mínima moral para atacar con su infamia a la Primera Dama Rosario Murillo, quien gozaba del aprecio profundo que le brindaban sus compañeros de trabajo.

Rosario era y es calificada como una Dama culta, inteligente y con ideas progresistas tal y como lo confirmaban constantemente Pedro Joaquin, Pablo Antonio sus amigos y compañeros de trabajo.

Como asistente de Pedro Joaquín Chamorro logró el respeto y admiración de sus superiores porque, como apuntan los que la conocieron en esa época, siempre se adelantaba a los pensamientos del director de La Prensa.

Los que conocimos y somos amigos de Rosario, sabemos que es una mujer brillante, preocupada por los más pobres y persona que ama a su familia (numerosa, por cierto).

Pero viene ahora el Diario La Prensa, que se convirtió en partido político, con un ataque injusto y lleno de infamias, a una DAMA, Rosario Murillo, olvidándose de todo principio ético y profesional. La Prensa de Pedro Joaquín y Pablo Antonio nunca permitieron atacar a las mujeres ya fueran éstas personajes público o privado.

Claro, la amargura de Anuar Hassan se debe a que se quedo en un simple gacetillero de historias sórdidas, tal y como es su vida miserable.
Con tan poca moral y falta de principios, Anuar Hassan se convirtió en un veleta.

Cambiaba de medios de comunicación como cambiarse todos los dias una camisa. Del Diario La Prensa de Pedro Joaquín y Pablo Antonio, de donde fue despedido por inmoral, se convirtió en “periodista estrella” nada más y nada menos que del diario NOVEDADES, del dictador Anastasio Somoza. Desde esa “tribuna” ataca sin piedad a la oposición, a la que anteriormente defendía.

Después pasó de la entonces opositora Radio Mundial, desde donde atacaba nuevamente a la dictadura, a las radios somocistas y la televisión somocista, para volver a descargar su venenos contra los opositores.

A la hora del triunfo revolucionario sandinista de 1979, Hassan trabajó hasta el último día, 17 de julio de 1979, en el diario somocista NOVEDADES.

Pero eso no le dio asco y como verdadero camaleón, sin escrúpulos ni principios, se unió alegremente a la Revolución triunfante y se integró al staff de la naciente Radio Sandino, desde donde ahora atacaba a su recién destronado jefe, Anastasio Somoza Debayle.

Experto en chismes, Anuar Hassan siempre andaba denigrando a sus colegas periodistas y sin rubor alguno, a esos colegas a los que denigraba, les daba un abrazo cuando se encontraban en algún lugar público.

Esta es la triste historia, en resumen, de Anuar Hassan, una persona sin principios éticos y morales.

Pero la imagen y gran trayectoria de la Primera Dama Rosario Murillo, queda incólume y mirando hacia el futuro y bienestar del pueblo nicaragüense. Recordemos que, como dijo Rubén Darío, el diamante siempre será diamante, aunque lo intente manchar el lodo.

Adelante, Rosario, sin detenerse, que el liderazgo que ejerce junto al Presidente Daniel Ortega por el bienestar de todos los nicaragüenses nadie lo detendrá.
Así sea. Así será.