Quince horas después de que los 16 senadores del oficialista Frente Amplio (FA) levantaran su mano y de esa manera convirtieran en ley el proyecto de legalización de la marihuana, la Organización de Naciones Unidas (ONU) volvió a advertir al gobierno uruguayo que la norma viola tratados internacionales, a los que el país ha adherido.

Lo hizo en esta oportunidad a través de un comunicado emitido por la Junta Internacional de Control de Estupefacientes (JIFE), órgano independiente y cuasi judicial constituido por 13 miembros ligados, entre otras áreas, a la medicina y a la farmacología, que se encarga de vigilar la aplicación de los tratados de fiscalización internacional de drogas.

En una nota emitida en Viena (Austria), el presidente de la JIFE, Raymond Yans, manifestó su “sorpresa” al conocer que “un gobierno que es un socio activo en la cooperación internacional y en el mantenimiento del Estado de derecho internacional, haya decidido deliberadamente ignorar las disposiciones legales universalmente acordadas”. Puntualmente lamenta que, con la ley recientemente aprobada, “Uruguay contravenga la Convención de 1961 sobre Narcóticos”, de la que forma parte.

“El objetivo principal de este tratado es proteger la salud y el bienestar de la humanidad. El cannabis está sometido a control por la Convención de 1961, que exige a los Estados partes limitar su uso a fines médicos y científicos, debido a su potencial para causar dependencia”, indicó Yans.

“La decisión del legislador uruguayo no tiene en cuenta su impacto negativo en la salud, ya que los estudios científicos confirman que el cannabis es una sustancia adictiva con graves consecuencias para la salud de las personas”, añadió. Destacó además que, “en particular, el uso y abuso de cannabis por parte de los jóvenes puede afectar gravemente a su desarrollo”.