Nació como un proyecto cultural de las entrañas de la revolución sandinista en los años ochenta, y ahora se proyecta como una de los más importantes centros de arte que acoge tanto a niños como a jóvenes de los barrios de la capital.

La Escuela Nacional de Danza ‘Adán Castillo’ se perfiló este miércoles como uno de los centros de enseñanzas más destacados del Instituto Nicaragüense de Cultural, tras clausurar su año lectivo 2013 con un espectáculo artístico colorido y magistral ofrecido en la Sala de la Nueva Cinemateca Nacional.

La compañera Mercedes Grijalbo, Directora de esta escuela, destacó que tras haber surgido hace más de 34 años de la gloriosa revolución popular sandinista, en estos Nuevos Tiempos, este proyecto cultural ha logrado posicionarse impartiendo cursos completos de folclor nacional, técnicas modernas, clásicas, actuación y expresión corporal.

“Tenemos muchos logros, y uno de ellos es mantenernos más cohesionados, fortalecidos, en comunidad con los estudiantes, los padres de familia que nos han venido apoyando durante todo el año”, destacó Grijalbo, además de explicar que dichos avances solo han sido posibles con el sostenido apoyo del Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional.

En ocasión a esta promoción 2013, la docente indicó que los niños se encuentran felices al poder acceder fácilmente a este centro de estudios, siendo muchos de estos escasos recursos. Sostuvo que los estudiantes, al egresar de la carrera de bailarín-interpretes en danza moderna y folclor nacional, pueden continuar profesionalizándose.

“La institución nos ha acompañado durante todo este proceso de enseñanza, de acuerdo a los perfiles de estudio que llevan. Mantenernos como una escuela nacional de danza es un gran logro; además que los cursos son accesibles a la población, porque prácticamente son gratis, para que se preparen como los futuros profesionales en danza moderna”, señaló.

Grijalbo expuso que la Escuela Nacional de Danza ‘Adán Castillo’, se ha sumado al trabajo, junto al Movimiento Cultural Leonel Rugama de la Juventud Sandinista, a fortalecer los mecanismos de enseñanza de la danza; además de promover las tradiciones de Nicaragua e incorporarlas a estas piezas artísticas para que el mismo pueblo se apropie de su cultura.