En 1978, hace 35 años, el padre Gaspar García Laviana, conocido como Comandante Martín, cayó en el frente sur, en el departamento de Rivas. Su vida, en permanente rebeldía contra la injusticia social y su ejemplo de amor al prójimo, se convirtió un compromiso para el Frente Sandinista, el de concretar a través de la restitución de derechos el ideal de una Nicaragua Libre.

En esta semana cuando se cumplen 35 años de su tránsito a la inmortalidad, García Laviana continúa vivo en el corazón del pueblo que una vez lo adoptó.

A través de los programas de restitución de derechos que el Gobierno Sandinista, presidido por el Comandante Daniel y la Compañera Rosario, ejecuta en el país y específicamente en Rivas, los pobladores reconocen en ellos la fe, los ideales y valores por los que una vez Gaspar luchó.

Guerrero al frente de dos ejércitos

El Padre Gaspar o Comandante Martín, dos nombres y dos ejércitos eran los que comandaba, reconoce José Concepción Espinoza, compañero de lucha del sacerdote.

“Puedo decirte que Gaspar García, Laviana conocido en la lucha como Martín, que era su seudónimo de guerra, formó dos ejércitos en Tola”.

El primer ejercito, explica Espinoza, tenía que ver con la celebración de la Palabra, el llevar el mensaje de salvación hasta las comunidades más alejadas en el municipio de Tola, Rivas. Mientras que el segundo ejército, conformado por 12 combatientes, fue el encargado de luchar contra la guardia genocida.

“Gaspar García Laviana era un guerrero completo, era un hombre humilde, era un hombre de conciencia que luchaba incansablemente por el pobre, por el desarrollo. Aquí luchó para que la prostitución desapareciera en Tola. El estaba en contra de la miseria, en contra de la pobreza. El demostró con hechos esta causa. El formar dos tipos de ejércitos, uno para servirle a Dios con la Biblia y el otro para servirle al pueblo de Nicaragua con las armas”, resaltó Espinoza.

Educación para los pobres

Con el triunfo de la Revolución, el Gobierno Sandinista, pone su mirada y su andar en los valores e ideales de sus héroes y mártires, quienes lucharon y cayeron en combate, defendiendo al pueblo nicaragüense de una opresión que duró décadas y que marginaba a los pobres.

El principal sueño de Gaspar, el de lograr la igualdad desencadenó en otros ideales como el de la educación en igualdad para todos y ese es uno de los compromisos que el actual gobierno está asumiendo desde el año 2007.

Una enorme tarea con la educación que fue abandonada durante 16 años de desgobierno neoliberal, fue retomada por el Comandante Daniel Ortega y la Compañera Rosario, así lo reconocen la comunidad educativa en el departamento de Rivas.

En la comunidad Salinas de Nagualapa, centenares de estudiantes de escasos recursos y de comunidades aledañas llegan a estudiar en la escuela del mismo nombre.

Con amplios corredores y salones de clases bien equipados, los estudiantes reciben el pan del saber en condiciones dignas.

Rosalpina Prudente, directora del centro escolar, comenta que los ideales de Gaspar y el sueño de llevar la educación a los niños y jóvenes para que nadie se quedara sin aprender, se está cumpliendo.

“Hoy en día esos sueños son hechos realidad gracias a la lucha de nuestro gobierno que está cumpliendo con los ideales de Gaspar, en que todos los jóvenes tengan acceso a la educación inicial. Este centro atiende desde preescolar, educación primaria completa, educación secundaria completa, cursos sabatinos para jóvenes adultos y también estamos trabajando con programas de rehabilitación laboral en el área técnica vocacional”, expresa Prudente.

La docente manifiesta que la comunidad educativa está comprometida con que los jóvenes tengan acceso a la educación y el gobierno, desde los programas de restitución de derechos, desarrolla esfuerzos para que la educación sea de calidad.

“Tenemos un centro remodelado. Desde 1940 no se habían hecho remodelaciones ni construcciones como las que logramos en el reinicio del gobierno de unidad. Tenemos más pabellones, mejores construcciones, mejores pupitres y equipos, sala de internet”, agregó.

Asimismo, los estudiantes destacan que el aprendizaje se desarrolla en mejores condiciones y tienen algo que jamás soñaron: el protagonismo de su propio desarrollo.

Joselyn Chávez, estudiante del último año de secundaria en la escuela, explica que Gaspar García luchó para que los jóvenes pudieran aprender.

“Luchó porque en las escuelas los jóvenes tengan más oportunidades y que los alumnos se involucren y sean participes del desarrollo”, comentó.

“Hace años, este instituto estaba deteriorado, los estudiantes recibían clases hasta debajo de los arboles, en condiciones que no eran las apropiadas, pero hoy, gracias a que nuestro Gobierno está cumpliéndonos conforme el compromiso y el legado de Gaspar, tenemos mejores condiciones dignas y seguras para el estudio sin excluir a nadie”, afirmó la joven.

Caminos y electrificación para todos

Las obras de progreso están llegando a todo el departamento de Rivas. Los caminos penetran a las comunidades más alejadas donde los campesinos que trabajan la tierra pueden sacar la producción y acceder a la ciudad.

También la electrificación avanza, llevando una mejor calidad de vida hasta las familias en cada comunidad.

Matilde Flores, tiene 24 años de vivir en el Ojochal, municipio de Tola. De esos 24 años, alrededor de 20 los pasó, junto a su familia, viviendo en la oscuridad, como en otro mundo.

“Antes no podíamos ver tele, no teníamos una plancha eléctrica, no teníamos nada, pero ahora sí, tenemos hasta refrigeradora, vivimos con más seguridad”, comenta la madre de familia, dando gracias a Dios y al gobierno sandinista que hizo posible que el fluido eléctrico llegara hasta esa y otras comunidades aledañas.

Para los comunitarios la energía eléctrica es un bien que deben cuidar y preservar. “Nosotros que vivimos en la oscuridad tanto tiempo sabemos lo que es esto y lo que cuesta, por eso tenemos que cuidarlo”, expresa Matilde.

La energía eléctrica, constituye para ellos, un derecho restituido que mejora la calidad de vida para la familia y la comunidad. “Antes era más difícil nos alumbrábamos con candil, ahí teníamos que andar buscando el querosene para alumbrarnos. Nosotros luchamos como 10 años para que viniera este proyecto, pero gracias a Dios se logró”, comentó Matilde.

La luz eléctrica, ha facilitado la vida a los pobladores de la comunidad El Ojochal. Tal como explica la joven madre Yolanda Ruiz, muchas cosas que antes se dejaban para el siguiente día se pueden hacer cómodamente.

“La energía es algo que nos benefició a todos. Nosotros queríamos tener la luz, ahora el comandante Daniel nos hizo el sueño realidad. Ahora vamos a tener una escuela, los niños ya no van a estar en peligro. Está quedando muy bonita la escuela”, manifiesta la joven, dejando entrever que el bienestar ha llegado a instalarse en su comunidad.

Pero la electrificación por sí sola no tuviera un impacto fuerte si no fuera acompañada de otros procesos de restitución de derechos, como es la construcción de caminos y puentes en todo ese departamento.

Eduardo Noguera, director de Proyectos de la Alcaldía de San Juan del Sur, explica que solo en este gobierno se han construido una serie de puentes que habilitan el acceso para miles de pobladores de las comunidades.

A través de esas infraestructuras, la producción sale fácilmente hacia las ciudades, e incluso se mejora el acceso a salud y educación, pues los niños y las familias pueden trasladarse más rápido y con mayor seguridad.

El más reciente ejemplo de estos procesos fue la construcción del puente Escameca, que conecta a más de 10 comunidades en el municipio de San Juan del Sur.

En la obra se invirtieron unos 27 millones de córdobas, y convierte en protagonistas a más de 10 mil pobladores, al sur de Rivas.

Al igual que los comunitarios, quienes son protagonistas de la restitución de derechos en educación y electrificación, Noguera coincide en que uno de los sueños de Gaspar fue ver a Rivas y sus municipios prosperados, con su gente trabajando y siendo cada vez más libres.

Luchó por los derechos de las mujeres

Las mujeres siempre fueron, para el Padre Gaspar, sujetos de derechos y por ellas desató sus primeras luchas contra la guardia represora, para sacarlas de la prostitución, recuerdan allegados que le acompañaron.

A lo mejor Gaspar nunca se lo imaginó, pero su ejemplo, su legado y sueños, se está concretando en programas de restitución de derechos que convierten en protagonistas a miles de mujeres en todo el país.

En el marco de la salud, el Gobierno Sandinista continúa acercando la atención en salud a las mujeres y a los niños en el marco del modelo de salud de familia y comunidad.

Ena Morales, directora de la Casa Materna de el Ostional, asegura que hay un empeño en brindar la atención de salud cada vez más cerca de las mujeres.

En esa Casa Materna, explica “siempre estamos pendientes de las pacientes ingresadas; el objetivo es acercar a estas embarazadas para que logren un parto exitoso por su bien y el de su bebe”.

“La población agradece estas condiciones que tenemos ahora, ellos dicen que estas condiciones no eran las de antes, pero ahora que nosotros con nuestro gobierno las tenemos están muy agradecidas”, comentó.

Morales destacó que las casas maternas ofrecen condiciones dignas a las futuras madres, “eso es lo que se merecen y está mandatado por nuestro gobierno que debemos procurar darles”, afirmó.

Pero los derechos de las mujeres no solo se visualizan restituidos en el ámbito de la salud. En lo que respecta a lo económico, este gobierno ha hecho que las mujeres protagonicen, desde sus comunidades, con sus conocimientos y saberes, procesos que las empoderen como sujetos capaces de producir y desarrollarse en igualdad de condiciones que los hombres.

De ahí que centenares de madres se hayan convertido en socias del programa Hambre Cero y del programa de microcréditos justos Usura Cero, ambos reconocidos a nivel internacional, por su impacto en la generación de recursos y bienestar social y económico para las familias.

Mauricio Tijerino, técnico del Programa Hambre Cero, explica que el Gobierno ha entregado en el municipio de Cárdenas 242 bonos de ese programa y que el próximo año se planea la entrega de otros 110 bonos.

“El programa está dirigido a las mujeres, dándole cumplimiento al padre en su fidelidad a las mujeres. El gobierno está cumpliendo con esa enseñanza que dejó el padre, esta haciéndole el honor a la labor del padre. Gracias a este programa las mujeres tienen leche, carne, ahorros y créditos”, explicó.

Por su parte Ana del Carmen Ribera, propietaria de un molino, reseñó que el Padre Gaspar García o Comandante Martín, era un luchador.

“Era un hombre muy revolucionario, noble a la causa, y creo que en memoria de eso San Juan del Sur ha venido surgiendo a través del padre Gaspar, porque dedicó su vida y dio su vida por la revolución”, aseguró.

“Mi negocio surgió de cuando el Comandante implementó Usura Cero. Fuimos los primeros cuando el Presidente Daniel Ortega entregó los dos mil dólares en Managua. De ahí pusimos nuestro negocio y ha ido surgiendo. Los intereses son simbólicos, y realmente a mí me gusta ese programa porque es dedicado a las mujeres, nos ha venido ayudando a las mujeres a nivel nacional”, recordó.

“Con mi negocio hemos sacado adelante a nuestros hijos, ya mis hijas se van a recibir este año, ya el próximo año se reciben los otros y gracias a nuestro Presidente, porque con esto podemos pagar la universidad que realmente no teníamos ese logro. Ahora podemos sacar nuestros hijos adelante, porque nos propusimos esa meta, y bendito sea Dios que la estamos logrando”, agregó.

Además en los municipios de Rivas, el Gobierno Sandinista ha entregado decenas de viviendas dignas, principalmente a madres de familias de escasos recursos economismo.

Carmen Zúniga, propietaria de una vivienda digna, recuerda que luego de años de vivir con inseguridad, este gobierno le entregó un hogar para ella y sus niños.

“Nunca había tenido donde vivir, no teníamos condiciones para alquilar una casa, gracias al comandante nos cumplió este sueño, con apoyo del gobierno central. Aquí nos sentimos muy orgullosas todas las familias que hemos sido beneficiadas”, comentó la joven madre.