De cara al próximo fallo que emitirá este viernes la Corte Internacional de Justicia (CIJ), el experto ambientalista, Kamilo Lara, Presidente del Foro Nacional de Reciclaje (Fonare), solicitó públicamente que se tome en cuenta la reubicación del tramo carretero que Costa Rica ha construido a los márgenes del Río San Juan de Nicaragua, mismo que ha causado un daño irreparable a la fauna, flora y comunidades indígenas asentadas en la zona nicaragüense.

“Las resoluciones o las medidas cautelares deben de ir más allá de la construcción de esa carretera, deben de reubicar esa carretera dentro del territorio costarricense a no menos de una distancia de 20 o 30 kilómetros de nuestro Río San Juan. Porque esta trocha ha sido construida en un bosque tropical húmedo, por lo que esa carretera se construyó en fango sobre fango”, sostuvo Lara, tras participar en la presentación de un proyecto del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la Alcaldía de Managua.

El prestigioso experto en temas medioambientales dijo estar convencido que el principal órgano de justicia de la Organización de las Naciones Unidas, con sede en La Haya, hará parte de su profesionalismo y fallará a favor de la Madre Tierra; también sostuvo que el pueblo de Nicaragua y todo el equipo de especialistas están esperando que a Costa Rica se le dicten las medidas cautelares en relación al daño que ha causado en esa zona.

“Que se dicten las medidas cautelares que tienen que ver con la remediación inmediata del daño que está causado a lo largo de los 130 kilómetros lineales con la construcción de la trocha a los márgenes de nuestro Río San Juan. Costa Rica está obligada a la restauración del daño que ellos han hecho a orillas del río, porque está más que evidente ante los ojos del mundo, ante los expertos ambientales de que el daño persiste, y que han colapsado algunas infraestructuras rudimentarias que ellos han utilizado”, refirió.

A pocos días de darse el fallo contundente de la Corte Internacional de Justicia, Lara aclaró que el daño mayúsculo que ha causado esta carretera costarricense lo han sufrido las comunidades fronterizas, las cuales han experimentado una baja en su calidad de vida. Asimismo, lamentó que la Comisión Ramsar aún no haya ido a constatar al Río San Juan los irreversibles daños que esta obra de infraestructura ha causado al medio ambiente.