Las Ferias de la Economía Familiar que se realizan en los distintos barrios de la capital siguen promoviendo la seguridad alimentaria de los capitalinos y en este caso de las familias de la Colonia Primero de Mayo, que tuvieron la oportunidad de adquirir productos básicos a precios solidarios.

Más de 20 pequeños comerciantes de granos básicos, hortalizas, legumbres, pollos, queso, así como de zapatos, manualidades y ropa, protagonizaron la Feria de la Economía Familiar que se ubicó frente al colegio Douglas Sequeira.

Las manualidades o bisuterías son de gran demanda en este tipo de feria, tal es el caso de las creaciones que hace doña María Guerrero, que también es protagonistas del programa Usura Cero, que en tres ocasiones le ha brindado créditos.

“Ahorita estoy vendiendo collares típicos hechos con materiales naturales y me ha ido muy bien porque a la gente le gustan y gracias a Dios y al gobierno que nos apoya con estas ferias”, comentó Guerrero que aprendió el arte de las manualidades en los cursos que imparte el INATEC.

El zapato deportivo o colegial es otro producto que tiene mucha aceptación en las ferias y eso es corroborado por doña Auxiliadora Robelo que aplaude este tipo de iniciativas que permite generar ingresos a las familias.

“Hemos vendido gracias a Dios y está buena la venta, hasta el momento hemos vendido 7 pares deportivos, a los jóvenes les gusta los estilos que andamos ofertando, además hay variedad para los hombres y para las damas”, informó Robelo.

"La feria abrió desde las ocho de la mañana y ya son las once y hemos vendido bastante. Para nosotros estas ferias significan mucho porque nos han dado estos espacios a los pequeños productores, traemos nuestros propios productos hacia los barrios y las familias están creciendo en niveles de vida”, señaló la pequeña productora Margarita Chavarría que es originaria de la comunidad San Isidro de la Cruz Verde.

Chavarría en esta ocasión puso a disposición de las familias de estos barrios, limones, naranjas, plátanos, mandarinas, guayabas, todos a precios muy solidarios, lo que permitió mayor acceso a las familias, como la de la señora Karla Castañeda, que solicitó se hagan cada quince días en la colonia Primero de Mayo.

“Cuando se hacen estas ferias en los barrios uno ya no pierde el tiempo de andar en bus para ir al mercado con el miedo que te roben. Evitamos ir a los mercados y se hacen las cosas más rápido en tu casa y además apoyamos a nuestros pequeños productores”, señaló Castañeda.

Lesbia Quiroz afirmó que la importancia de las ferias radica en lo barato que los productores venden a las familias, quienes se ahorran los pasajes de autobuses y hasta la gasolina cuando van a los mercados en sus propios vehículos.
“Nos sale favorable comprar bastante aquí en las ferias y entonces no tenemos motivos para ir al mercado, porque en esta ferias se vende de todo y a precios bajos”, dijo doña Lesbia.