El juez Séptimo de Distrito Penal de Juicio de Managua, Octavio Rothschuh, admitió la acusación por crimen organizado contra los empresarios Álvaro Montealegre, Roberto Bendaña y Hugo Paguaga, quienes se mantendrán presos en sus domicilios, dado que el Fiscal Douglas Vargas solicitó al judicial mantener las medidas ya establecidas.

De esta manera el delito de crimen organizado se suma a los cargos por estafa agravada y ofrecimiento fraudulento de crédito que el Ministerio Público interpuso contra los señalados. Este viernes se realizó una audiencia de acumulación de causas, mismas que también fueron admitidas por el judicial.

En la audiencia estuvieron presentes una media docena de abogados que representan a unas 12 personas que ha señalado haber sido víctimas de los acusados. Vargas informó al juez Rothschuh que la suma estafada asciende a unas 2.6 millones de dólares, pero la misma puede incrementarse hasta los cinco millones.

Para sustentar el delito de crimen organizado, Vargas señaló que tiene pruebas documentales de correos electrónicos entre Montealegre y Paguaga, en la que el primero pide que busque nuevos clientes que aporten dinero para financiar a las empresas de los acusados.

“En un correo el señor Álvaro Montealegre escribe que requiere de cinco millones de dólares, que para eso necesitaba más clientes que depositarían dinero a sus empresas”, señaló Vargas.

En la audiencia realizada en los Juzgados de Managua se presentó el anciano Alberto Iván Eva Hernández, quien entregó a los acusados la suma de 800 mil dólares, divididos en cuatro certificados de inversión, mismos que según la Bolsa de Valores no tienen ningún valor legal.

Testimonios hunden a procesados

Pero minutos antes que el judicial iniciara la audiencia, el señor Eva Hernández visiblemente afectado, llorando y con la voz entrecortada, pidió a los señalados que le regresen su dinero, fruto de toda una vida de trabajo y ahorro.

“Puse todo mi dinero en una sola canasta (empresa estafadora), quiero que me devuelvan el dinero para poder comer, eso es todo y tengo cáncer en la piel pero no tengo dinero para poder curarme, desde el 2010 le di 250 mil dólares en agosto, en octubre le di 100 mil dólares, en el 2011 le entregue 200 mil y en diciembre otros 250 mil dólares para juntar 800 mil dólares. A Álvaro le pido que me devuelva mi dinero, eso es todo”, indicó don Alberto Iván.

“Ha tenido que vender una mesa de ping pong, ha tenido que estar dependiendo de sus hijos y no quiere estarle pidiendo a sus hijos, entonces su nivel de vida ha decaído completamente después que no le regresan su dinero”, dijo el abogado Francisco Mendieta, representante de don Alberto.

¿Eduardo Montealegre quería comisión?

En tanto el abogado que representa a la familia Martínez-Chamorro de Granada, acusó a una persona vinculada a Álvaro Montealegre de buscar dividendos de un acuerdo que prácticamente ya habían cerrado. Esta familia granadina había entregado 370 mil dólares a las empresas vinculadas a Montealegre, Bendaña y Paguaga.

Aseguró que en el ánimo de recuperar el dinero, se comenzó a negociar con una persona muy cercana a Álvaro, una propiedad cuyo valor catastral era similar al monto del dinero, sin embargo el contacto empezó a pedir un 25 por ciento de comisión por el negocio.

“Personas relacionadas a los acusados, en una oportunidad se acercó alguien con aparente poder de decisión para arreglar el problema, principalmente de mis tres representados y en aquel momento dispusimos a darle seguimiento a una propuesta que nos habían hecho de pagarnos con un bien inmueble que tiene un valor aproximado a la cantidad que le deben a mis representados que aceptaron en algún momento determinado llegar al monto real y posteriormente aparecieron con una estrategia inadecuada queriendo sobre el precio real aplicarnos un 25 por ciento adicional”, dijo el abogado.