La Compañera Rosario Murillo, Coordinadora del Consejo de Comunicación y Ciudadanía, reflexionó sobre el legado infinito que heredó Nelson Mandela a la humanidad y el cual nos compromete a todos a luchar por la Paz, enfrentando las adversidades sin perder la sonrisa y la humildad.

DECRETO DEL GOBIERNO DE NICARAGUA DECLARANDO TRES DIAS DE DUELO NACIONAL

A través de los medios del Poder de las Familias y Comunidades, Rosario, destacó los atributos del líder mundial, a quien llamó hermano inclaudicable y ser humano formidable.

Luego de recordar que el Gobierno de Nicaragua expresó ayer al gobierno y pueblo sudafricano, sus sentimientos ante la partida a otro plano de vida o tránsito a la inmortalidad de Mandela, Rosario manifestó que el líder sudafricano es inspirador de generaciones de luchadores en todo el mundo.

“¡Cómo reúne a la humanidad Mandela! En admiración, en respeto, en reconocimiento. De verdad un ser humano infinito, enfrentado a todas las adversidades… ¡y no perdió la sonrisa, no perdió la alegría, no perdió la ternura! Un ser humano extraordinario, porque enfrentarse a tanta crueldad, a tanta injusticia, batallar la crueldad, batallar la injusticia, pasar casi toda su vida en la cárcel y no perder la alegría, al contrario comprometerse más en la lucha por la dignidad de su pueblo, dignidad de los pueblos del mundo”, valoró la Compañera.

Rosario dijo que en la lucha por la paz, Mandela no perdió la alegría. “Al contrario duplicó el compromiso de una firmeza, de una coherencia, de una consecuencia, Nelson Mandela el grande, y cómo hoy el mundo entero lamenta y reconoce. Y nosotros en esta Nicaragua pequeñita que lo conoció y a la que él conoció también y admiró”, explicó.

También destacó la hermandad que existe entre el Congreso Nacional Africano, partido de Mandela y el Frente Sandinista de Liberación Nacional, presidido por el Comandante Daniel Ortega Saavedra, y subrayó la amistad entre ambos luchadores, Guerreros de Luz.

La Compañera señaló que la lucha de Mandela por su pueblo nos compromete a mantener la integridad y a incrementarla cada día.

De Mandela, dijo Rosario, debemos aprender a “no perder la sonrisa, a no perder la ternura, a no perder la calma, la serenidad, todo lo que le veíamos como atributos, a no perder la sabiduría, al contrario a buscar más sabiduría en el pueblo, en la batalla, en la luz, en las lecturas, en la información”.

“Aprender de Mandela, servir como Mandela, ser grande y humilde como Mandela. ¡Qué legado, qué infinito el legado! Y cómo compromete a cada ser humano que vive pensando, creyendo, queriendo y haciendo para alcanzar el mundo mejor que sabemos que es ya imprescindible, impostergable, ese mundo mejor que estamos seguros será posible”, agregó.

Finalmente, Rosario explicó que los tres días de duelo decretados por el Presidente Daniel Ortega, no son únicamente para recordar a Mandela, “sino para comprometernos en esos caminos de justicia, en esos caminos de trabajo infatigable por la unidad humana y en esos caminos donde la alegría debe iluminar los rostros, de las intenciones de quienes batallamos por esa Nicaragua, y por este planeta, en el caso de la patria inmensa, que debe ser mejor”.