El Gobierno de Nicaragua respaldó la posición comercial de los países del ALBA en la Novena Conferencia Ministerial de la Organización Mundial del Comercio (OMC) que se celebra en Bali, Indonesia.

Durante la intervención del representante permanente de Nicaragua ante la OMC, Carlos Robelo Raffone, Nicaragua adoptó las declaraciones de Bolivia, Venezuela y Cuba, pronunciadas en el Comité de Negociaciones Comerciales, que se desarrolla en el seno de la conferencia ministerial.

Raffone expresó la inconformidad de Nicaragua por los resultados que se han alcanzado en las negociaciones de la Ronda Doha “y le preocupa el evidente desbalance que persiste en los diferentes temas del paquete de negociación que se pretende obtener en esta conferencia ministerial”.

“Entre los textos que tenemos en la mesa se encuentra un posible acuerdo legalmente vinculante sobre facilitación de comercio, en el cual Nicaragua no es demandante, mientras que en los temas que sí son de interés para nuestro país, como la eliminación de los subsidios que aplican los países desarrollados y la seguridad alimentaria, no se han adquiridos compromisos por parte de los países capitalistas”, aseguró el representante de Nicaragua.

Ante esa realidad, reiteró el compromiso de Nicaragua con el sistema multilateral del comercio, siempre que este adopte procesos incluyentes, participativos y transparentes.

“Los países desarrollados deben comprometerse a poner fin a la brecha de desigualdad que ha caracterizado el comercio internacional en pro del fortalecimiento del desarrollo de los países que han sido víctimas de políticas restrictivas y distorsionante del comercio”, señaló, agregando que “no aceptamos disposiciones que se adopten en esta Conferencia que no sean congruentes con nuestras expectativas”.

Asimismo, Nicaragua consideró que las disposiciones que se adopten durante la conferencia ministerial de Bali “deberían reformular las normas comerciales mundiales para promover mercados más equitativos y estables, especialmente para los países que enfrentan enormes problemas de seguridad alimentaria y políticas restrictivas al comercio internacional”.

Raffone aseguró que la asistencia técnica y financiera deberían constituir un factor incondicional e indispensable para que los países en desarrollo puedan asumir los compromisos resultantes de esas negociaciones. “De lo contrario, estaríamos en serias dificultades para enfrentar los costos que implicarían la puesta en vigencia de estas normas”, indicó.

Finalmente, el representante de Nicaragua manifestó que este país continuará luchando incansablemente para alcanzar un comercio más justo y equitativo. Además reiteró que Nicaragua aceptará los resultados de la Conferencia Ministerial, solamente si favorecen los intereses de los países en desarrollo y de los países menos adelantados.