Elaborada a base de maíz, siendo una receta que nos heredaran nuestros abuelos, la chicha más allá de una bebida refrescante y sabrosa hoy en día constituye uno de los principales productos demandados para entregar como brindis en la celebración de la Purísima en los distintos puntos del país.

Su proceso de elaboración es un tanto sencillo y su sabor siempre es exquisito, motivo por el cual doña Olga Saballos lo ha convertido en un negocio familiar, generador de empleo, se trata de Chicha La Granadina.

La familia de doña Olga es originaria de la gran sultana y fue su mamá quien inició el negocio de la producción y comercialización de la tan preciada bebida de maíz, misma que se elabora bajo un proceso riguroso de salubridad y con alta calidad.

Saballos nos cuenta que su mamá comenzó la elaboración de la chicha hace 50 años y ella ha continuado con el proceso manteniendo la calidad adquirida por su progenitora para continuar surtiendo los supermercados del país y cubrir la demanda durante las celebraciones marianas.

“La producción aumenta de acuerdo a los pedidos que tengamos, nosotros entregamos en los supermercados de Nicaragua y en la temporada de diciembre se incrementa la venta por la Purísima, por lo de la Virgen, entonces aumenta un poco más la producción”, señala doña Olga.

Para poder atender la demanda del producto de la temporada de diciembre, dado que empresas y particulares le encargan la chicha para la celebración de sus purísimas, doña Olga se prepara comprando y almacenando el suficiente maíz, saborizantes y colorantes, todo lo necesario para la elaboración de la chicha.

“Hay personas que me compran para la Purísima, ellos me compran año con año y se les vende aquí, la calidad se mantiene porque la calidad es la que hace que uno incremente sus ventas, la buena elaboración porque yo estoy siempre pendiente de que todo esté bien, que el proceso de elaboración lleve medidas de higiene”, sostiene Saballos.