A dos años de su fundación, la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) se consolida como un mecanismo cuya fortaleza radica en la unidad, resaltó hoy la representante permanente de Nicaragua en la ONU, María Rubiales.

En declaraciones a Prensa Latina a propósito del aniversario del nacimiento del bloque integracionista de 33 países, la diplomática señaló que más allá de su diversidad política y económica hay una voluntad de trabajar unidos en temas clave para la región.

"La Celac representa la verdadera integración regional en una sola voz, los latinoamericanos y caribeños tenemos problemas comunes, y la manera de resolverlos es trabajando juntos", expuso.

La capital venezolana, Caracas, acogió el 2 y 3 de diciembre de 2011 la cumbre fundacional de la Comunidad, la cual desde su surgimiento fijó como rumbos la paz, el combate a la pobreza, la reducción de las asimetrías y el impulso a una agenda social, energética, cultural y medioambiental.

Según la también vicecanciller nicaragüense, esos temas deben enfocarse desde la óptica de la integración.

"Esa es la labor de la Celac, abordar desde la unidad los diferentes problemas que nos afectan, y ese ha sido el trabajo de Cuba en la presidencia pro tempore durante este año", afirmó Rubiales.

De acuerdo con la embajadora, la isla caribeña ha dejado una huella con su gestión al frente del bloque, la cual concluye el mes próximo, y será asumida por Costa Rica.

A principios de este año, Santiago de Chile fue sede de la I Cumbre de la Celac, foro en el que se aprobó una declaración de 73 puntos, encaminados a potenciar la concertación, el multilateralismo, la paz, el desarrollo en armonía con el ambiente, la inclusión social y el combate a flagelos como la pobreza, el terrorismo, el narcotráfico y la crisis económica.