“Una próxima Cumbre de las Américas sin Cuba no será posible”, estimó el Subprocurador de Derechos Humanos Adolfo Jarquín Ortel, mientras el analista político y jurista Carlos Mario Peña, remató que Estados Unidos cada día está perdiendo el respaldo de sus ahijados políticos (gobiernos afines).

La Cumbre de las Américas celebrada en Cartagena de Indias, Colombia, prácticamente sirvió como la vitrina donde el mandatario Barack Obama, llegó a confirmar que la posición norteamericana ya no tiene eco en América Latina y el Caribe.

“Fue un fracaso de la política de Estados Unidos, la cual ha quedado en el pasado y no puede seguir manteniéndose en el pleno siglo 21. ¿Cómo es posible que vas a ir a una Cumbre de las Américas donde no esté incluido Cuba?... un país de América que no esté incluido; eso no puede llamarse Cumbre de las Américas”, dijo Jarquín Ortel, quien agregó que por primera vez Estados Unidos no tuvo control sobre este encuentro regional.

Sostuvo que al no haber consenso sobre la declaración final, demuestra que Estados Unidos ya no puede imponer su criterio sobre la situación de Cuba y su plena incorporación a los espacios regionales.

“En el fondo fue un fracaso”, dijo Jarquín Ortel, valorando como correcta la posición del Presidente de Nicaragua, comandante Daniel Ortega Saavedra, de no asistir en solidaridad con Cuba.

“Es correcta la posición de Nicaragua, es correcta porqué, por los resultados que se obtuvieron…ya se previa lo que se iba a obtener; un fracaso rotundo, no se puede esperar buenos resultados de algo que es manejado al antojo y capricho de los Estados Unidos”.

Manifestó que la próxima Cumbre de las Américas se corre el riesgo que ningún país asista, si Estados Unidos continúa en su posición de pretender aislar a Cuba.

El analista y jurista Carlos Mario Peña, hizo ver que lo más destacado y a la vez más bochornoso ocurrido en Colombia, fueron los actos en que se vieron involucrados 11 agentes del Servicio Secreto de la Casa Blanca, que están envueltos en un escándalo con ribetes sexuales.

América Latina ya perdió el miedo

“11 agentes del servicio secreto y cinco soldados que fueron despachados a Washington en avión especial y esto acaparó la noticia internacional. Esto (la cumbre) fue como una reunión para tomar café de parte de todos los presidentes, como no se pudo concretizar una declaración conjunta, más bien decidieron dirigir estos temas a la OEA y a la ONU para que fueran ellos que dilucidaran el tema de la Cumbre de las Américas”, dijo Peña.

Agregó que la decisión del mandatario nicaragüense fue muy acertada “porque si él asistía, estaría validando lo que los demás países hicieron en contra de la hermana Republica de Cuba y solidarizarte con Cuba, a como lo ha hecho todo el grupo del ALBA fue la mejor decisión adoptada por el presidente Ortega”.

“Considero que ya América Latina ya le perdió el miedo al imperio norteamericano, porque no quiso apoyar ninguno de los temas y esa fue la razón por la cual quedó como un documento, como papel mojado, que nadie llegó a firmarla (la declaración)”, concluyó Peña.