Las comisiones se reunirán sucesivamente el martes, miércoles y jueves, por lo que los legisladores firmarían dictamen el 19 de abril, y dejarían habilitado el proyecto para ser tratado en el recinto el miércoles 25.

El titular del bloque justicialista, Miguel Ángel Pichetto, declaró que el Gobierno va "a avanzar con toda celeridad en el tratamiento del proyecto que declara la utilidad pública de YPF".

En cambio, el presidente del bloque radical, Luis Naidenoff, calificó de "irrespetuosa" la decisión de la bancada oficialista, que no consultó a otros bloque y se propone limitar el debate a tres jornadas.

"Tres días es muy poco, porque debemos consultar a gobernadores, a ex secretarios de energía, incluso a Repsol, a Eskenazi (un grupo argentino que posee cerca del 25 por ciento de la empresa) y todos los sectores involucrados. No puede ser que el Gobierno decida una expropiación de gran tamaño y esa medida no la podamos discutir en el Congreso", lamentó.

EL bloque justicialista cuenta con mayoría propia en las tres comisiones, por lo que se descuenta que obtendrá las firmas necesarias para concluir con el tema antes del fin de semana.

Para aprobar el proyecto, el Gobierno necesita conformar quórum y lograr la mitad más uno de los votos de los presentes, con lo que conseguiría la sanción con sólo 19 sufragios (la mitad más uno, de un quórum de 37 senadores), en un caso extremo.

Sin embargo, por la envergadura del tema, el gobernante Frente para la Victoria, sus aliados y los partidos de oposición buscarán estar presentes para dejar testimonios de sus posiciones.

El proyecto establece la expropiciación del 51 por ciento de las acciones, de las cuales el Estado nacional tendrá el 26,03 por ciento del total y las provincias productoras, el 24,99 por ciento.

De esta forma, el Grupo Petersen mantendrá en su poder el 25,46 por ciento actual; en poder del mercado seguirá el 17,09 por ciento de las acciones, mientras que en manos de Repsol quedará el 6,43 por ciento contra el 57,43 por ciento actual.