Fue un 02 de diciembre de 1913 que el Papa Pio X notó la madurez de fe y necesidad de nombrar más obispos en Nicaragua que estuvieran cerca del pueblo, por lo cual creó la Provincia Eclesiástica de Nicaragua, misma que este lunes cumple su primer siglo.

Mediante la Bula “Quan Juxta apostolicum effatum” el Santo Padre Pio X dividió la entonces Diócesis de Nicaragua y creo la Provincia eclesiástica nicaragüense que estaría integrada por la Arquidiócesis de Managua y las Diócesis de León, Granada y Matagalpa, así como el Vicariato Apostólico de Bluefields.

Monseñor Leopoldo Brenes Solórzano, Arzobispo de Managua, manifestó que este año es un momento importante para la iglesia católica, dado que es todo un proceso de vida, cien años evangelizando y celebrando los grandes misterios de Jesucristo.

“Queremos dar gracias al Señor por estos cien años y pedirle a nuestro buen Dios que podamos hacer de nuestras iglesias que peregrinan aquí en Nicaragua iglesia de discípulos y misioneros, que podamos ser verdaderos testigos de la grandeza del Señor”, expresó el Arzobispo de Managua.

Según Monseñor Brenes, las celebraciones del Centenario de la Provincia Eclesiástica culminarán el día 2 de diciembre con la llegada y presencia de un delgado del Santo Padre, el Cardenal Jorge Urosa Savino, Arzobispo de Caracas que acompañaría a la jerarquía y fieles católicos nicaragüenses junto a 15 obispos de Centroamérica, más de 300 sacerdotes de todas las diócesis y delegaciones de todas las diócesis de Nicaragua y entre 15 y 20 mil personas.

“El Santo Padre Benedicto (XVI) desde el año pasado nos concedió la gracia de la indulgencia, que son gracias especiales que podemos ganar cuando visitamos un templo, para ganar las indulgencias previo a recibir el sacramento de la confirmación, hacer nuestra procesión de fe, participar de la eucaristía, pero también una cosa muy bonita que el Santo Padre nos propuso es que pudiéramos ir a la Pila Bautismal y ahí realizáramos nuestra procesión, nuestras promesas bautismales y también pudiéramos ganar las indulgencias recordando que con el bautismo nacemos a la vida de Dios”, añadió el alto prelado de la Iglesia Católica.

Monseñor Brenes es el cuarto Arzobispo de Managua desde la creación de la Provincia Eclesiástica de Nicaragua, con más de 40 años de vida sacerdotal y más de ocho años en el arzobispado, tiempo que ha significado momentos muy hermosos.

“Para mi es verdaderamente impresionante el poder sentir como ser sucesor de esos grandes hombres que han gastado su vida por la evangelización teniendo muy cercano a Monseñor Lezcano, nuestro primer Arzobispo, un hombre santo, un hombre humilde, luego la presencia de Monseñor González y Robleto, un hombre hasta cierto punto un poco tímido, pero también fue el que impulsó las parroquias dentro de la diócesis y luego la presencia del señor Cardenal con toda su intervención por la pacificación del país, pero también en la promoción de las advocaciones, el crecimiento de la parroquia y también en haber hecho el primer sínodo de nuestra arquidiócesis”, declaró Monseñor Brenes.