Como parte del centenario de la Provincia Eclesiástica de Nicaragua, la Arquidiócesis de Managua celebró la Ordenación de tres nuevos presbíteros, mismos que se han comprometido ante la iglesia a desempeñar el Ministerio Sacerdotal y ser fieles colaboradores del Orden Episcopal.

Ante los miembros del Consejo Presbiteral y Pastoral de la Arquidiócesis, sacerdotes invitados de todas las jurisdicciones eclesiásticas y seminaristas, los diáconos Donald Antonio Saballos; Edgar Eliseo Vargas, Luis Fernando Elvir, se juramentaron ante todos los fieles católicos a cumplir su vocación de servicio.

Monseñor Leopoldo Brenes, Arzobispo de Managua,quien presidió este momento especial, indicó que estos tres sacerdotes tienen como centro en sus vidas a Cristo y la Virgen María.

“Considero una gracia especial el poder conferir el orden del presbiterado a Donald, Eliseo y a Luis. En este momento en que Nicaragua entera vibra de gozo y alegría alrededor de María”, manifestó.

Monseñor Brenes reiteró que precisamente en esta fecha en que se están ordenando nuevos sacerdotes, el pueblo encuentra la alegría y el gozo en la Virgen María, Patrona de Nicaragua.

“Nuestro pueblo vibra de gozo y alegría dentro de los hogares, que han ido preparando esos altares y se reúnen esas familias para adorar a María”, refirió.

Eliseo Vargas Hernández, quien se recibió de sacerdote, expuso que este es un día de celebración tanto para la Orden Episcopal como para toda la feligresía.

“Es una gran celebración porque estamos recibiendo un don, el cual nos llama al servicio y amar a la iglesia, a amar a nuestros prójimos sobre todo en la unidad. Creo que hoy en día el don de Dios en el sacerdocio es algo que debe de cuidarse, puesto que es Cristo mismo que representamos”, expresó.

De igual forma, Donald Antonio Saballos, quien recibió el presbiterado, indicó que es un gran gozo y alegría poder haber sido elegido por el Señor Jesucristo para confirmar su vocación al servicio de Dios y el pueblo.

“Es un compromiso ante el cual yo tengo que luchary sobre todo por medio de la oración, dedicarme siempre al Señor, refirió Saballos, quien además explicó que para llegar a recibirse tuvo que cursar 7 años de estudios filosóficos y teológicos en el Seminario Mayor.