Para Monseñor César Bosco Vivas, obispo de la Diócesis de León, a 100 años de haberse conformado la Provincia Eclesiástica de Nicaragua, el Árbol de la Fe Cristiana ha dado sus frutos en nuestro país.

Vivas recordó que hace precisamente 100 años nacieron la Arquidiócesis de Managua, la Diócesis de Granada y el Vicariato Apostólico de Bluefields, todas estas teniendo como punto de partida la Diócesis de León.

“Esto es señal de que el Señor hizo fructificar de una manera tan grande la fe que fue necesario dividir la provincia. Por lo tanto, podríamos decir que damos gracias a Dios que nuestra diócesis fue muy fecunda, tan fecunda que de ella salieron otras iglesias particulares que son las que llamamos diócesis en nuestro país”, explicó.

El sacerdote señaló que Nicaragua fue llamada a la fe en Cristo con la llegada de los misioneros cristianos a estas tierras durante la colonización española.

“Este amor a Jesucristo, esta ternura filial hacia la Virgen se ha venido acrecentando durante el pasar del tiempo. De tal manera que Nicaragua entera, la población de Nicaragua en general respondió positivamente a la llamada de Cristo y así se implantó la primera diócesis del país, que fue la diócesis de Nicaragua, que tuvo como sede león y que fue conocida oficialmente como la diócesis leonesa”, subrayó.

Vivas dijo que fue gracias a esa apertura de corazón de los nicaragüenses que la fe se fue extendiendo por todo el territorio nacional, haciéndose necesaria la división de la primera diócesis, lo cual se materializó un 2 de diciembre de hace 100 años por mandato de San Pio X.