Centenares de familias nicaragüenses del barrio Los Ángeles se convocaron en el primer día del novenario a la Purísima para celebrar la fiesta de la solidaridad de las familias nicaragüenses en honor a la Virgen María.

Con el apoyo de Albanisa, a través de la Refinería El Supremo Sueño de Bolívar, se instaló un altar móvil en una de las calles principales del barrio, donde ordenadamente se presentaron más de dos mil personas entre jóvenes, niños, adultos mayores y personas con discapacidad, para rendir honor a la Patrona de Nicaragua.

Adolfo Díaz, Gerente de Proyectos de Albanisa, explicó que año con año esa institución contribuye con la tradición mariana del pueblo nicaragüense.

“Nuestro pueblo hoy se encuentra prosperado, bendecido y en victoria, en este diciembre cada día estamos dando una muestra de solidaridad y hermandad con el pueblo de Nicaragua”, comentó Díaz.

En este novenario, destacó la participación de numerosas personas con discapacidad y adultos mayores, quienes se sentaron en lugares privilegiados para su fácil movilización.

Martha Lorena Sánchez, una de las pobladoras que participó en el novenario, comentó que se han sentido involucrados en la celebración del novenario.

“Esta bueno que se celebre la Purísima porque es la Virgen María, Madre de Dios. Aquí estamos todos reunidos, estamos alegres”, comentó.

Celia Romero, quien llegó con su familia a cantarle a María, explicó que los altares móviles son una buena iniciativa para propagar el espíritu mariano entre la población católica de Nicaragua.

“Nosotros tenemos que retomar el ejemplo de María que es de entrega y de servicio al prójimo, y ese también es el mensaje de nuestro Gobierno, además esta es la fiesta de la solidaridad de las familias en honor a la Virgen”, sostuvo Romero.

Jóvenes y niños cantan con fervor mariano los cantos tradicionales y tampoco falta la quema de pólvora que se hace con esmerada precaución.

Algunos de los fieles marianos destacaron el orden y la seguridad con que se realizó el primer novenario, resaltando la participación de oficiales de la Policía Nacional y de la Dirección General de Bomberos.

Al finalizar el novenario, a la población asistente se les entregó un brindis consistente en porciones de granos básicos, azúcar, aceite y pastas.

“Venir a cantarle a María es una bendición y estos alimentos que nos dan en nombre de la Virgen también son una bendición muy bien aceptada por las familias nicaragüenses”, opinó Francia Zapata.