Artesanos de Masaya mantienen una intensa actividad creativa en sus talleres familiares para cumplir con los encargos realizados por parte de clientes de todo el país, a fin de entregar juguetes de madera o artículos de palma que tradicionalmente se reparten en las tradicionales Purísimas de noviembre y diciembre.

En un recorrido por varios talleres, encontramos el taller de Juliana López quien manifestó que está trabajando en artículos como sombreritos, bolsitos, indios, alusivas a la Gritería y a la Purísima, actividad a la que se dedica desde hace casi 58 años.

López que trabaja en la palma con una sobrina y con una vecina, manifestó que todo el año trabajan con dicho producto, pero en esta temporada hay un poco más de pedidos, como sombreritos, bolsitas, indios, canastitas, así como artículos más complejos, como los sombreros de empalmar.

Aseguró que también se hace el sombrero empalmado que es de campo, y abanicos, actividad que aprendió de su madre.

Por su lado, Petrona Barrios López expresó que está haciendo artículos como caritas, indios, sombreros, sombreritos, viseras, entre otras cosas que la gente busca en esta temporada de purísimas, y expresó que está dando a 180 córdobas la docena de caritas, la gruesa de indios la tiene a 180 córdobas.

Sacan de todo tipo de artículos de palma

Añadió además que en su taller están sacando viseras, canastitas de estrella, sombreros bordados, todo lo cual es parte de lo tradicional que se da en las purísimas.

La compañera Barrios manifestó que tiene 28 años de trabajar la palma en su taller, en el cual trabaja con su esposo y con sus hermanas, mercancía que coloca no solo en Masaya, sino en Managua, León y Rivas, entre otros sitios.

Agregó que en el mercado de León entrega semanal o quincenalmente los pedidos que le han hecho, ente los que van el sombrero Sandino, el empalmado, el redondo y el chiquito, los entrego todo el año, voy cada quince días a León o semanal.

Entre tanto Francisco Gaitán en su taller de juguetes de madera de acetuno, explicó que tiene como 15 de trabajar con su familia, haciendo camioncitos, sillitas, carretoncitos, revoliáticos, palomitas, matracas, los que coloca especialmente en estas festividades de diciembre, cuando se crece el trabajo encargado.

Aseguró que en el taller familiar llevan casi 18 días trabajando desde las tres de la mañana hasta las ocho de la noche para abastecer la demanda para las purísimas.