El papa Francisco propuso una reforma a todo nivel para hacer de la Iglesia católica una Iglesia abierta y misionera, con renovación espiritual y estructural de la misma y el regreso a la esencia del Evangelio.

Así lo plantean los ejes de la Exhortación Apostólica, titulada "Evangelii Gaudium" (La Alegría del Evangelio) escrita por el papa Francisco y publicada este martes.

En el "Evangelli Gaudium", el papa anuncia que está dispuesto a cambiar el rol del papado, a fomentar la toma de decisiones colegiales y dar prioridad sobre todo a los pobres.

En el primer documento de su pontificado enteramente escrito por él, muy denso, de 142 páginas en su versión en español, Jorge Mario Bergoglio advirtió además sobre la violencia generada por la pobreza e imploró libertad religiosa para los cristianos en Oriente Medio.

"Me corresponde, como Obispo de Roma, estar abierto a las sugerencias que se orienten a un ejercicio de mi ministerio que lo vuelva más fiel al sentido que Jesucristo quiso darle y a las necesidades actuales de la evangelización", escribió el papa.

Más coraje

Bergoglio no quiere una Iglesia centralista y pide más coraje a las conferencias episcopales.

Una Iglesia que Francisco prefiere "accidentada y herida por salir a la calle que a una enferma por el encierro y aferrada a sus comodidades".

La "conversión del papado" como la llamó, va de la mano de "una saludable descentralización" de la Iglesia y de una mayor responsabilidad de los laicos, sostiene Francisco.

El documento, en el que Francisco traza la hoja de ruta del pontificado expresa su deseo por una institución que dé prioridad a los pobres y denuncia el sistema económico vigente en el mundo.

"Hasta que no se reviertan la exclusión y la inequidad dentro de una sociedad y entre los distintos pueblos será imposible erradicar la violencia", escribió el papa en el documento.

En marcha

Tras su llegada al Pontificado, el papa Francisco expresó su deseo de lanzar una profunda reflexión sobre las situaciones "dolorosas" para los católicos.

Ya el pastor universal ha puesto en marcha una reforma en el Banco del Vaticano que presuntamente ha pasado por alto el lavado de dinero de algunos de sus clientes. También ha designado un comité de economistas católicos para asesorarlo en cómo mejorar los métodos de contabilidad y transparencia financiera, así como reforzar las sanciones penales contra actos de pederastia.

En abril pasado, Bergoglio pidió que se actúe "con determinación" contra los abusos sexuales cometidos por el clero. Era la primera vez que el papa argentino se expresaba públicamente y directamente sobre los abusos sufridos durante décadas contra decenas de miles de niños.

Posteriormente, en junio pasado reconoció ante un grupo de religiosos latinoamericanos que tiene dificultades para reformar la Curia Romana, el gobierno central de la Iglesia, debido a las luchas de poder, malversaciones económicas y relaciones homosexuales dentro del Vaticano.