Desde el 2007 el Gobierno de Nicaragua ha emprendido el camino hacia el cambio de la matriz energética y a su vez garantizar la mayor cobertura posible.

Dentro del marco de esta política de gobierno, el país se ha unido a la iniciativa “Energía Sostenible para Todos”, convocada en 2010 por la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Esta iniciativa busca la incorporación voluntaria de las naciones del mundo y se enfoca en tres principios fundamentales a lograr en el 2030: el acceso a los servicios energéticos modernos, el mejoramiento de la eficiencia energética y el incremento de las energías renovables a nivel local, nacional, regional e internacional.

En todo este proceso Nicaragua está recibiendo el acompañamiento de organismos como el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (Pnud), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), y la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA), entre otras.

Durante el acto de presentación de la iniciativa, la Vice Ministra de Energía y Minas, Lorena Lanzas, destacó que los objetivos planteados en este mecanismo coinciden plenamente con la política energética impulsada por el Gobierno Sandinista.

Aseguró que la idea es evaluar qué tanto ha avanzado Nicaragua y de esta manera trazar un plan de acción para cumplir los compromisos de acuerdo a las posibilidades del país.

Pnud destaca avances de Nicaragua

El Coordinador Residente de las Naciones Unidas y Representante del Pnud en Nicaragua, Pablo Mandeville, alabó los avances que está haciendo el país en materia de energía limpia y de acceso a las familias más vulnerables.

Recordó que a estos esfuerzos se han unido distintas organizaciones a través de la instalación de paneles solares y pequeñas hidroeléctricas en comunidades donde no llega el interconectado nacional.

“Hay muchas maneras de producir de manera descentralizada energía, y cuando se hace es realmente un beneficio para comunidades a veces aisladas o para las cuales la vinculación a la red en estos momentos no es económicamente factible o técnicamente factible”, explicó.

Mandeville es bastante optimista en que Nicaragua logre cumplir la meta a largo plazo de que el 90% de la energía sea producida en base a recursos renovables y no con hidrocarburos.

Ernesto Martínez Tiffer, presidente ejecutivo de la Empresa Nicaragüense de Electricidad, señaló desde el 2007 se han instalado 120 megavatios de energía eólica, a lo que hay que sumar otros esfuerzos privados en materia de energía hidroeléctrica.

“Es importante para el país la generación con fuentes alternas de energía”, afirmó Martínez, quien destacó que actualmente un 50% de la generación es limpia, aunque se espera que para el 2018 este índice llegue al 75% u 80%.