Científicos detectaron y analizaron una explosión cósmica causada por la muerte de una estrella gigante. La luz que emitió al morir tardó alrededor de 4,000 millones de años en alcanzarnos.

La estampida de radiación, llamada destello o brote de rayos gamma, fue observada el pasado 27 de abril por telescopios espaciales Fermi y Swift de la NASA. La comunidad científica acaba de confirmar que es la más brillante jamás vista.

Según los investigadores, que publicaron sus hallazgos en la revista Science, la lejana estrella tenía entre 20 y 30 veces la masa del Sol, reportó la cadena BBC.

“Estos eventos pueden ocurrir en cualquier galaxia y en cualquier momento, no hay forma de predecirlos”, dijo Paul O’Brian, astrónomo de la Universidad de Leicester, en Reino Unido.

Son eventos comunes en el Universo pero, por primera vez, investigadores del Instituto Niels Bohr, entre otros, lograron observar este estallido de rayos gamma inusualmente poderoso –monstruoso, según ellos–, en un universo relativamente cercano.

El potente estallido de abril fue denominado GRB 130427A.