El tifón Haiyan causó más de 5.200 muertos tras su paso por Filipinas, anunció este viernes el Gobierno, lo que lo convierte en la catástrofe natural más mortífera de la historia reciente del país asiático.

Además, 1.611 personas siguen dadas por desaparecidas, añadió a la AFP el portavoz del Consejo Nacional para la Reducción y la Gestión de Catástrofes naturales, Reynaldo Balido.

Haiyan, uno de los tifones más fuertes que tocaron tierra, con vientos de más de 300 km/h y olas gigantescas, arrasó decenas de ciudades en el centro de Filipinas.

Este balance suma unos 1.200 muertos más que el anterior y todavía puede seguir aumentando, ya que muchas ciudades sólo han enviado sus informes preliminares oficiales, precisó Balido. Más de cuatro millones de personas han tenido que dejar sus hogares, sobre todo en las islas de Samar y Leyte.

La ayuda al archipiélago asiático no ha dejado de llegar desde que se conocieron los destrozos causados por el tifón. El Banco Mundial anunció este viernes que duplica su ayuda de emergencia para Filipinas, y la eleva a casi 1.000 millones de dólares. La institución va a desbloquear 480 millones que se añadirán a los 500 que ya fueron anunciados a principios de semana.

"Teniendo en cuenta la amplitud de las necesidades, y que las operaciones de auxilio, de restablecimiento y de reconstrucción tomarán tiempo", el presidente del Banco Mundial, Jim Yong Kim, prometió el apoyo de su entidad "el tiempo que sea necesario".