La actual iniciativa de reforma constitucional que se discute en la Asamblea Nacional, viene a dar seguridad jurídica a los nicaragüenses y promueve la inversión nacional y extranjera, pues se está planteando adecuar el modelo de democracia directa a los nuevos tiempos.

Lo anterior es parte del análisis hecho por el experto Constitucionalista Fanor Avendaño, quien brindó una valoración a fondo de las reformas presentadas por el gobierno del Presidente Daniel Ortega Saavedra.

“Esta es una reforma para evolucionar, para dar pase, para abrirse a la inversión nacional y extranjera, para dar seguridad jurídica”, argumenta Avendaño, quien considera equivocado plantear que las reformas, se están haciendo por intereses particulares.
“Hay que verlo de una perspectiva más de proyecto de país”, sostiene el experto.

Dijo que tenemos un sistema constitucional occidental que ha tenido diversos modelos en los últimos 40 años, como el impregnado por el gobierno de Violeta Chamorro de corte conservador, el modelo neoliberal practicado por Arnoldo Alemán y Enrique Bolaños.

Reformas quitan poderes

Con el retorno al gobierno del Comandante Daniel Ortega, se promueve la democracia directa o democracia popular, la cual ha tenido grandes beneficios para el país y eso se quiere constitucionalizar.

Hay quienes han planteado que esta propuesta es una contrarreforma y otros que han señalado que es una reforma total, algo en lo que difiere totalmente Avendaño, quien considera que la propuesta resta poderes al Presidente de la República y da más incidencia a los [email protected]

“Si hacemos un estudio comparado de la Constitución del 87, esta Constitución que se pretende plantear que sería a partir del 2014, son algo totalmente diferente, tres ejemplos sustanciales les voy a dar, el presidente en los años 80 legislaba sobre tributos, dónde dice en esta nueva Constitución que va a legislar sobre tributo”.

Igual recordó que “en los 80 en la constitución decía que el presidente nominaba al presidente del Consejo Supremo Electoral, al Presidente de la CSJ y al Contralor General, dónde está eso en esta reforma”.

Subrayó que en esa época el Presidente de la Republica podía decretar por tiempo extremo el estado de emergencia, en esta reforma no puede más de 72 horas, pues es resorte de la Asamblea Nacional.

“En el 87 manejaba todo el gabinete, en esta reforma hasta los embajadores y los ministros y viceministro tiene que ser ratificado por el parlamento, o sea no puede haber contrarreforma”, valoró.

Avendaño asegura que las reformas no están propuestas para un determinado presidente y que más bien promueven la participación del pueblo.

“No hay que pensar que esta constitución es hecha a la medida, como un sastre a Daniel Ortega, Daniel Ortega ya una vez tuvo el gobierno y en elecciones entregó el poder, entonces el presidente puede ser cualquier no necesariamente siempre va a hacer Daniel Ortega, lo que se está planteando es un modelo adecuándolo a los nuevos tiempos, por eso yo plantee en la Asamblea que esta es una reforma para evolucionar, para dar pase, para abrirse a la inversión nacional y extranjera, para dar seguridad jurídica”.

Indicó que las reformas planteadas por el ejecutivo, son novedosas en el aspecto que el control de la administración pública lo tendrá el ciudadano y no las instituciones.

“Ahí es donde se limitan también los poderes presidenciales y los poderes de los otros entes de gobierno, lo contencioso administrativo (…) la jurisdicción contencioso administrativa viene hacer para mí lo más relevante de la reforma, el control ciudadano sobre la justicia”.

Avendaño explicó que los [email protected] tendrán el control sobre el Poder Ejecutivo, sobre los gobiernos locales y autonómicos.

“El contencioso administrativo eso es, el ciudadano versus al control desmedido o desproporcionado de la administración pública. El presidente en manera constitucional se delega el poder a la fuerza y control ciudadano, esto sí es la democracia directa”.

Avendaño también considera que es el justo momento para hacer cambios constitucionales en este proceso revolucionario democrático que estamos viviendo.

“Hay una visión de institucionalidad, donde hay una visión de avanzar en el aspecto económico, financiero, en el aspecto de vencer la extrema pobreza y donde nos estamos abriendo a la inversión nacional y extranjera”.

Dijo que se hace necesario reformar la constitución tomando en cuenta el megaproyecto del Gran Canal Interoceánico y sobre todo porque debemos incluir los nuevos territorios que restituyó la Corte Internacional de Justicia y porque el ciudadano tendrá más poder.

“A la población tenemos que hablarle de manera seria, como vamos a decir que no la vamos a reformar cuando hemos ganado una batalla de 30 años para que nos den 90 mil kilómetros de territorio y no lo vamos a poner en la constitución, como vamos hablar y no vamos a reformar la constitución cuando tenemos el megaproyecto más grande de América Latina, como no vamos hablar de reforma cuando el ciudadano va a tener una ley, una jurisdicción contencioso administrativa y va a tener una ley de justicia constitucional donde van a estar todos nuestros derechos garantizados. Si requerimos una reforma, deberíamos estar abanderando la reforma y dando nuestros aportes”.