Hoy en Cartagena, ciudad caribeña sede del cónclave, el panorama parecería no haber cambiado en nada. Incluso, medios de comunicación internacional califican de fracaso a esta cita internacional.

“Latinoamérica se rebela por Cuba y la cumbre está al borde del fracaso”, titula el portal Opinión, de Bolivia, donde sostiene que Latinoamérica conminó a EE.UU. a que la vigencia de la Cumbre de las Américas está atada a la presencia de Cuba, si es que se busca lograr una verdadera integración continental.

En cambio, TvMundus abrió su página de información con el titular: “VI Cumbre de las Américas. Final amargo con un fracaso anunciado”, y señala que con la ausencia de la República de Cuba, excluida por decisión de Estados Unidos y Canadá; y la ausencia de los Presidentes de Nicaragua (Daniel Ortega), Ecuador (Rafael Correa) y de Venezuela (Hugo Chávez), la VI Cumbre de las Américas ha sido un fracaso político a pesar de los esfuerzos del anfitrión Juan Manuel Santos, Presidente de Colombia.

Los medios agregan que los impasses por incluir en la agenda el retorno de la isla comenzaron el viernes anterior, cuando la reunión de cancilleres no logró acuerdos a favor del pueblo cubano.

El protocolo de este evento internacional indica que las firmas de las cartas democráticas o declaraciones conjuntas se realizan en consenso y que un diferendo es un motivo suficiente para evitar la suscripción de un documento final. La VI Cumbre de las Américas concluye hoy en esta ciudad del Caribe colombiano, luego de un bifurcado camino que obligó a centrar los debate en temas fuera de la agenda oficial.

Al menos en las discusiones previas a la cita de los presidentes, casi todos los participantes, excepto el gobernante de Estados Unidos, Barack Obama, y el primer ministro canadiense, Stephen Harper, coincidieron en discutir acerca de la necesidad de la presencia de Cuba en estas reuniones continentales.

Por no llegarse a un acuerdo en este punto, dada la negativa de las naciones norteñas, la cumbre hemisférica se despide sin una declaración final, como se tenía previsto.

A ello se sumó la posición de los países de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), que decidieron no participar en las próximas Cumbres de las Américas si Cuba no es invitada.

Un reclamo casi unánime por el cese del bloqueo económico, financiero y comercial impuesto por Estado Unidos a Cuba desde hace medio siglo, fue otro de los puntos que transformó la agenda oficial de la cita de las Américas.

En ese contexto, el presidente boliviano se mostró de acuerdo en la postura solidaria del Presidente ecuatoriano, Rafael Correa Delgado, en relación a Cuba y su exclusión de las Cumbres de las Américas, que tuvo eco al interior de la sexta edición de este evento.

Morales dijo que la decisión del Presidente Correa fue una reacción justa en repudio a quienes no aceptan la presencia de Cuba en esta Cumbre de las Américas.