Sin hacer una referencia directa, la economista sentó así posición sobre la polémica suscitada por la negativa de Estados Unidos y Canadá a permitir la participación de Cuba en el cónclave que se realiza en Colombia.

En su discurso, que cuenta con la presencia de los líderes de 31 países del continente americano, Bárcena entregó un panorama de la situación económica y social de América Latina y el Caribe, y planteó diversos desafíos para avanzar hacia el desarrollo con igualdad en la región.

"El valor de este diálogo hemisférico entre las Américas (Norte-Centro-Sur) y el Caribe es reconocido por todos los actores, lo que se expresa en la importante y numerosa concurrencia de Jefes de Estado y de Gobierno que se han hecho presentes", afirmó.

La Secretaria Ejecutiva destacó la creación de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), surgida en 2010, "como un suceso histórico de la mayor envergadura, que tiene la ambición de cambiar la forma de relacionarnos entre nosotros mismos y con el resto del mundo, con pragmatismo e idealismo".

"Ser socios para la prosperidad significa reconocernos como iguales pero respetándonos en aquello en lo que somos diferentes; significa reconocer que tenemos responsabilidades comunes pero también diferenciadas en la construcción de esta prosperidad", dijo.

Bárcena resaltó los avances en términos económicos y sociales en América Latina y el Caribe desde la primera Cumbre de las Américas, realizada en 1994 .

"Este año se cumplen tres décadas desde la dramática crisis de la deuda que marcó para nuestro continente la década perdida de los años ochenta. Hoy la región es una fuente de lecciones acerca de cómo enfrentar una grave recesión mundial con resiliencia económica y social", aseguró.

"Hemos aprendido a ser prudentes en lo macroeconómico y progresistas en lo social, aplicando medidas contracíclicas diversas, desde moderadas y transitorias hasta estructurales, que evitaron, sobre todo en la última década, costos sociales irreversibles", dijo.

Bárcena destacó que gracias a la acción decidida de los Estados, la región ha visto disminuir en las últimas dos décadas el número de personas que vivían en la pobreza, de un 48,4 por ciento en 1990 para 30,4 por ciento en 2011.

La extrema pobreza o indigencia disminuyó casi 10 puntos, pasando del 22,6 por ciento al 12,8 por ciento de la población, señaló, mientras el empleo aumentó en cantidad y mejoró en calidad.

Puntualizó también que la inflación se encuentra controlada, ascendiendo en promedio a 6,6 por ciento, los países implementan sólidas políticas fiscales, una deuda pública es menor y mejor estructurada (por debajo del 35 por ciento del PIB) y existe un nivel inédito de reservas internacionales, superior a los 765.000 millones de dólares.

Recordó, sin embargo, que persisten importantes brechas por cerrar todavía, haciendo eco de la consigna lanzada por la CEPAL de que la región vive "la hora de la igualdad".

"La desigualdad conspira contra el desarrollo y la seguridad. Nuestra región puede crecer más y mejor. El paradigma hoy es igualar para crecer y crecer para igualar", señaló.

Dijo que los niveles de inversión en América Latina y el Caribe alcanzan actualmente a 20 por ciento del Producto interno bruto (PIB), mientras en Asia y el Pacífico se invierte alrededor del 40 por ciento del PIB.

Agregó que "el comercio intrarregional en América Latina y el Caribe sólo llega al 19 por ciento, a diferencia de Asia y el Pacífico, donde alcanza 48 por ciento, y Europa, donde se empina al 54 por ciento.

La máxima representante de la CEPAL llamó también a repensar la estructura de las alianzas estratégicas, concediendo mayor importancia a las relaciones Sur-Sur.

"Desde que se iniciaron las Cumbres en 1994 podemos decir que no sólo el hemisferio ha cambiado: el mundo ya no es el mismo. El peso de las economías emergentes es cada vez mayor, para el año 2016 estas alcanzarán el 53 por ciento del PIB mundial", indicó.

Entre los principales temas abordados en la VI Cumbre, que concluye el domingo 15, se cuentan la integración física regional, el acceso y utilización de las tecnologías de la información y la comunicación, los desastres naturales, la seguridad y la reducción de la pobreza y la desigualdad.