Este sábado, se inauguró la VI Cumbre de las Américas en Cartagena de Indias, evento que se realiza cada tres años. Las ausencias de presidentes miembros de la Alianza Bolivariana de los Pueblos de Nuestra América (ALBA) como el presidente de Venezuela, Hugo Chávez; de Ecuador, Rafael Correa, y de Nicaragua, Daniel Ortega, fueron las más comentadas debido a que es la organización que reivindica la inclusión de Cuba.

Los impasses por incluir en la agenda el retorno de la isla comenzaron el viernes anterior, cuando la reunión de Cancilleres no logró acuerdos a favor del pueblo cubano. El protocolo de este evento internacional indica que las firmas de las cartas democráticas o declaraciones conjuntas se realizan en consenso y que un diferendo es un motivo suficiente para evitar la suscripción de un documento final.

El viernes, en la reunión de cancilleres, previa al encuentro de mandatarios, Canadá y EEUU evitaron la suscripción de un acuerdo conjunto entre todos los países que participan en  el evento internacional, ambos se negaron al retorno de Cuba.

“Lamentablemente, Estados Unidos y Canadá vetaron unos artículos. No habrá declaración final", anunció el jefe de la diplomacia colombiana al argentino Héctor Timerman al concluir el evento de cancilleres.

Los representantes latinoamericanos sólo explicaron que guardan la esperanza de que la cumbre de mandatarios pueda lograr un consenso a favor. Ese criterio fue compartido por el presidente chileno Sebastián Piñera. “Tal vez los presidentes sí vamos a llegar a un acuerdo”.

Conminatoria latinoamericana

Este sábado, en la instalación de la VI Cumbre de las Américas un contundente discurso del presidente anfitrión Juan Manuel Santos fue el que comenzó con la posición latinoamericana de la causa cubana.

“Otro ejemplo de las consecuencias de no superar los paradigmas del pasado, de la ausencia de puentes y la creatividad es el caso de Cuba. El aislamiento, la indiferencia, el mirar para otro lado, han  demostrado su ineficacia, es un anacronismo que nos mantiene anclados a una de guerra fría superada hace varias décadas”,  dijo el presidente Santos. "Así como sería inaceptable otra cita hemisférica con un Haití postrado, también lo sería sin una Cuba presente", resaltó.

La posición ya había partido el viernes  anterior del presidente venezolano Hugo Chávez que por recomendación médica en su tratamiento contra el cáncer no participó de la Cumbre pero dio a conocer su decisión.

"Si estos dos gobiernos, Estados Unidos y Canadá, se niegan a discutir temas tan profundamente consustanciados con el ser de América Latina y el Caribe, como Cuba (...) o las islas Malvinas para qué más Cumbre de las Américas, habría que acabar con esas cumbres", sentención Chávez.

En ese marco, el ALBA también difundió, este sábado, un comunicado que hacía valer su posición ante los países de las Américas. "Manifestamos nuestra decisión de no participar en las próximas Cumbres de las Américas, sin la presencia de Cuba", advertían mediante el manifiesto difundido en Cartagena.

En horas de la noche, el único representante del ALBA en Cartagena fue  el presidente boliviano Evo Morales, como portavoz brindó una conferencia de prensa después de su intervención y la conclusión de la primera ronda de discursos entre mandatarios.

“La gran posición no solamente de los países del ALBA, sino de la presidenta de Brasil, Argentina otros presidentes de los países caribeños expresaron que debe ser la última  cumbre sin Cuba y si no estoy seguro de que no habrá más cumbres de América como hubo hasta ahora”, anunció Morales.

"Hablamos de integración de las Américas, pero siento que estamos en una etapa de desintegración. No es posible que un país pueda vetar la presencia de Cuba. ¿De qué integración podemos hablar?", cuestionó.

El mandatario aseguró que al no dar una solución a este problema,  la integración latinoamericana era impensable. Alentó que al haberse conformado la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC)  que incluye a Cuba y no así a EEUU era necesario impulsar este organismo paralelo al de la Organización de Estados Americanos (OEA).

Minutos antes, el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, en un acto de solidaridad hacia Cuba efectuado desde Managua, reivindicó la necesidad de incluir a Cuba en la cumbre de las Américas.

Aunque reveló que la propuesta de no asistir a la Cumbre fue la de Morales, explicó que el ALBA no tuvo una reunión para concretar una decisión y que en ese marco Evo estaba representando a la voz de los denominados antiimperialistas revolucionarios.

“Quiero enviarle un fuerte abrazo a quien le ha tocado la tarea más difícil que era acudir (a la Cumbre de las Américas) a nuestro querido hermano Evo Morales nuestro abrazo. Adelante Evo con el pueblo de Bolivia”, dijo. Ambos mandatarios cuestionaron que la Cumbre se lleve a puertas cerradas sin la presencia de medios de comunicación.

Por la mañana del sábado, el presidente de Chile Sebastián Piñera daba a conocer su posición ante la demanda latinoamericana. “En el caso de Cuba pienso que debe participar en estas cumbres, porque estas cumbres son de las Américas”.

Evo Morales,  quien admitió tener muchas diferencias con la Cumbre de las Américas, aseguró que  ya no habría necesidad de asistir al evento de cierre del evento para este domingo si es que no se atiende el reclamo latinoamericano.

Cuba es vetada de la Cumbre de las Américas desde su primera versión realizada en diciembre de 1994. EEUU, como potencia mundial,  pone como argumento la condición revolucionaria de la isla y su denuncia al imperialismo mundial.

Otro tema que en la cumbre marcó diferencias entre Latinoamérica y países del norte  la demanda argentina a la recuperación de las islas Malvinas. Diferendo que generó que los países miembros de las Américas logren otro acuerdo.