El presidente de Irán, Hasán Rohani, ha reivindicado este domingo que el derecho al enriquecimiento de uranio y, por ende, a un programa nuclear es una "línea roja" para el pueblo iraní, según ha informado la agencia estatal de noticias ISNA.

"Los intereses nacionales son nuestra 'línea roja', que incluye derechos, derechos nucleares bajo el marco legislativo de las regulaciones internacionales, incluyendo el enriquecimiento (de uranio) dentro del territorio iraní", ha recalcado Rohani, en una comparecencia en la sesión de voto de confianza al ministro de Juventud y Deportes.

"La República Islámica de Irán ha puesto racionalidad, lógica y prudencia sobre la mesa en las negociaciones. Los derechos de la nación iraní son una línea roja para nosotros", ha reiterado el mandatario iraní, después de que las negociaciones sobre su programa nuclear en Ginebra concluyeran sin acuerdo.

Rohani ha puntualizado que, con la palabra "nuclear", quiere decir "tecnología pacífica", según la agencia ISNA. El presidente iraní ha asegurado que este es un derecho legal de los iraníes que no va a revocar.

"Unos confían en nuestra palabra de que queremos tecnología nuclear pacífica para el desarrollo, no para amenazar a otros. Esto es que estamos siguiendo esta ruta con propósitos pacíficos pero no para construir bombas nucleares. He de decir que si la palabra nuclear se usa en Irán, significa tecnología pacífica", ha argumentado.

Rohani ha explicado que, en las conversaciones mantenidas estos tres días con el Grupo 5+1 (Estados Unidos, Rusia, Francia, China, Reino Unido más Alemania), la delegación iraní les ha trasladado "verbalmente y en la práctica que en absoluto vamos a responder a la sanción, la humillación y la discriminación".

PROCESO NUCLEAR

Occidente acusa a Irán de pretender fabricar una bomba atómica con su programa nuclear, algo que niega Teherán, que asegura que el desarrollo nuclear iniciado hace más de tres años tiene un fin civil y sanitario.

Con la llegada de Rohani a la presidencia, Irán ha promovido una política exterior más aperturista, que se consagró con el deshielo de las relaciones diplomáticas con Estados Unidos, rotas desde 1979, con la llamada telefónica de quince minutos mantenida entre Rohani y el presidente estadounidense, Barack Obama.

Este nuevo viraje en los acontecimientos ha levantado las suspicacias en Israel y Arabia Saudí, que ve amenazada su influencia en Oriente Próximo.