Dos meses han transcurrido desde que arrancó la modernización del Transporte Urbano Colectivo (TUC) de la capital con un nuevo sistema de pago electrónico con tarjetas. A pesar de que gran parte de la población aceptó el nuevo sistema como un paso importante hacia un mejor servicio, la empresa MPeso -encargada de las tarjetas- no ha logrado satisfacer a los usuarios de buses de Managua.

Las largas filas para adquirir la tarjeta, la falta de centros de recargas, un sistema que continuamente presenta fallas, un saldo que no refleja lo realmente recargado, y para colmo el mal trato de los transportistas, son parte de las quejas de una buena parte de los capitalinos, quienes aseguran estar hartos de tantos contratiempos.

Los Medios del Poder de las Familias y Comunidades fueron testigos de los problemas que sufren muchos usuarios tanto en las paradas de buses como en los Centros de Atención de la empresa concesionaria.

Un sistema que se cae

Pasadas las nueve de la mañana de este viernes en la parada de bus de la UCA un nutrido grupo de usuarios esperaban realizar recargas en la “sombrilla” de MPESO, sin embargo, en esta no había quién los atendiera.

Cuando por fin se hicieron presentes los trabajadores de la empresa, la población fue sorprendida por una noticia aún peor: el sistema de recargas estaba “caído”, lo que imposibilitó que muchas personas pudieran hacer uso de las unidades de transporte.

La respuesta airada de la población no se hizo esperar.

“Como usuario ya no se haya ni qué hacer. Tiempo no hay para estar haciendo fila aquí esperando a ver si te atienden. Esto ya es demasiado”, expresó la pobladora Flor Mendoza.

Recargas que desaparecen

Pero aún más indignado se mostró el señor Gerónimo Francisco Ramos. Él hizo una recarga de 20 córdobas en el Centro de Atención ubicado en el Zumen, pero al momento de intentar abordar las unidades de buses no le salía reflejado el saldo, aún y cuando había recibido en su celular un mensaje donde se confirmaba la transacción.

Este señor aseguró que incluso los conductores de las unidades de buses intentaron pasar la tarjeta en el validador, pero que estos le dijeron que no tenía saldo.

Ante esto decidió ir a interponer la queja en el Centro de Atención de MPESO donde los trabajadores de la empresa le respondieron que “si (el saldo) no llega a la tarjeta, no es problema de ellos”.

Ramos pidió mayor diligencia a las autoridades, ya que esto está causándoles demasiados problemas para llegar a sus puestos de trabajo.

MPESO no prioriza ni a las embarazadas

Si las recargas son un dolor de cabeza, adquirir la tarjeta electrónica no es menos desconsolador, ya que la población debe hacer fila en promedio una hora.

Durante todo el tiempo (unos 40 minutos) que el equipo de los Medios del Poder de las Familias y Comunidades estuvo en las afueras del Centro de Atención que funciona en el sector del Zumen, la fila de usuarios apenas se movió.

Para colmo de males, MPESO no tiene ningún sistema que priorice la atención de ancianos o mujeres embarazadas. Un ejemplo de ello fue la joven Laura Alemán, quien, a pesar de estar embarazada, tenía media hora de pie esperando que la fila avanzara.

“Yo vengo a sacar mi tarjeta y fui donde el guarda de seguridad a que me dejara pasar porque estoy embarazada, pero me dijo que no, que tenía que hacer fila. Esta es una de las irregularidades que se están dando”, manifestó.

Esta joven aseguró que el pago con tarjeta es una decisión excelente, pero que el gran reto es acabar con todos los problemas que presenta el servicio.