Morosini, de 25 años, falleció en el Hospital Civil Santo Spirito de la ciudad de Pescara (centro de Italia), adonde había sido trasladado en ambulancia, tras desplomarse por una crisis cardíaca en el encuentro ante el Pescara.

El mediocampista se sintió mal en el minuto 31 y cayó al césped cerca del área de su equipo, cuando el balón estaba lejos del jugador.

Los servicios sanitarios del estadio Adriático de Pescara atendieron de inmediato al futbolista y le practicaron un masaje cardíaco con un desfibrilador para ser trasladado con posterioridad al centro médico.

Ya en el servicio de urgencias del hospital, los galenos pusieron en coma farmacológico a Morosini para aplicarle un estimulador externo, pero el centrocampista no rebasó el ataque y falleció pocos minutos