Las unidades de salud del país, por orientaciones del Gobierno del Comandante Daniel Ortega Saavedra, continúan desarrollando esfuerzos de cara a brindar la mejor atención médica a los pacientes que presentan síntomas febriles así como los que han sido identificados como caso positivo de dengue.

En el Centro de Salud Francisco Morazán y Pedro Altamirano de los Distritos II y V de Managua, se mantienen las condiciones para la hospitalización y vigilancia de los pacientes con dengue, así como la atención de emergencia de aquellos casos clasificados como febriles.

La doctora Flavia Baldizón, directora del Centro de Salud Francisco Morazán, afirmó que continúan atendiendo a los pacientes que reportan algún grado de fiebre, a quienes se les da el debido seguimiento durante unas seis u ocho horas tomándoles sus signos vitales, suministrándoles sueros y realizándoles exámenes de laboratorio para valorar su situación y descartar si tienen dengue y de tenerlo brindarle la atención adecuada.

El doctor Wilford Antonio Quintanilla, director del Centro de Salud Pedro Altamirano en el Distrito V de Managua, explicó que en la unidad de salud se cuenta con el equipo médico y de enfermeras para realizar evaluación hemodinámica y monitoreo constante a los pacientes hospitalizados por dengue de cara a garantizar que estos se estabilicen y no haya complicaciones en su enfermedad.

“Una vez que logramos estabilizarlos, siempre brindándole las charlas, orientándoles sobre el tipo de dieta, los peligros que deben buscar cómo evitar y siempre trabajando en función de que ellos capten y entiendan que hay que eliminar y destruir todo criadero que nos está causando problemas para que el vector se multiplique y que esto no se nos repita”, indicó el director del centro asistencial.

Quintanilla aseguró que están trabajando en coordinación con las redes del Centro de Salud a fin de lograr una buena organización y valorar si algún paciente se complicara su estado de salud para remitirlos a los hospitales adecuados.

Los médicos insisten en llamar a las personas que presentan síntomas febriles a acudir a la unidad de salud más cercana a sus hogares, porque en esos centros se les brindará la atención adecuada y prioritaria a fin de prevenir que se presente complicaciones e incluso muertes.