El canciller ruso, Serguei Lavrov, destacó hoy la importancia de que en la segunda conferencia de Ginebra sobre el conflicto sirio participen todas las capas de ese país y actores internacionales involucrados, incluido Irán.

Si Ginebra II tiene que contribuir a avanzar hacia la paz es importante partir de los intereses del caso y no de prioridades concretas por motivos ideológicos, como hacen quienes insisten en excluir a Irán de la lista, sostuvo el ministro.

Lavrov advirtió que si el objetivo es reunir en la mesa de negociaciones a socios ideológicamente cercanos entonces debe proponerse otra iniciativa.

De esa forma el jefe de la diplomacia del Kremlin respondió a la Coalición Nacional Siria sin mencionarla, tras su declaración de que no participaría en la conferencia si se invitaba a Teherán y no se determinaban los plazos de la renuncia del presidente Bashar al-Assad.

Subrayó que inicialmente en las conversaciones deben estar todos los que tienen influencia sobre alguna de las partes en conflicto, incluidos vecinos como Turquía, los estados árabes del Golfo Pérsico y también Irán, además de los miembros permanentes del Consejo de Seguridad.

Está previsto que en las etapas posteriores los sirios dialogarán entre sí con la mediación del enviado especial de la ONU y de la Liga Árabe, Ladhar Brahimi, y su equipo, explicó Lavrov.

Comentó el ministro que en Moscú esperan al líder de la Coalición Nacional Siria, Ahmed Yarba, para concretar los preparativos de Ginebra 2.

Hemos invitado al señor Yarba a Moscú en reiteradas ocasiones, y esperamos que acepte la invitación, expresó enfático.

Evocó el acuerdo pactado con Estados Unidos de convocar a la conferencia sin condiciones previas, y significó que esa fue el criterio apoyado por la comunidad internacional.

Por eso nos extraña que la Coalición Nacional, a la cual algunos países occidentales consideran el único representante legítimo de la oposición siria, emita declaraciones que contradicen esta iniciativa, observó Lavrov.

Nos da la impresión de que varios países de la región, aquellos que financian a la Coalición, intentan prevenir que ésta acepte la propuesta ruso-estadounidense, afirmó el titular ruso.

Criticó Lavrov lo que denominó politización de la crisis humanitaria siria, y alertó contra quienes intentan desviar la atención de su incapacidad para llevar a la oposición a Ginebra II.

Quienes llaman a concentrarse únicamente en los problemas humanitarios del país árabe en realidad no quieren poner fin al conflicto, sino cambiar el régimen, denunció el diplomático.

Su agenda política dista de querer que Siria siga siendo un país laico, multiétnico y multiconfesional, recalcó.

Lavrov dejó claro que los rebeldes crean más problemas a las misiones humanitarias que el gobierno de al-Assad.