La forma y la voluntad organizativa/participativa, la movilización y coordinación entre el Gobierno Sandinista y sus instituciones con el pueblo nicaragüense así como con otras entidades como la iglesia católica, en circunstancias como la que se presenta en estos momentos en nuestra Nicaragua, nos demuestra de forma clara, que nuestro país en estos más de seis años de gobierno Sandinista ha evolucionado en lo que respecta a la actitud y la conciencia de los sujetos/actores. Todo esto ha sido posible sobre la base de una política de Reconciliación, Unidad, Trabajo, Paz impulsada por la dirigencia de la Revolución. Definitivamente estos son nuevos tiempos, como lo ha dicho la Poeta Rosario Murillo.

No obstante, extendiéndonos geográficamente en esta evolución de la conciencia y de los nuevos tiempos es dable hablar aquí de la solidaridad movilizadora de los hermanos pueblos de la ALBA, manifestada, no sólo en la visita de trabajo solidario de la experta cubana en control de dengue y malaria Mavys Hernández, sino también en la significativa llamada del canciller de la hermana república bolivariana de Venezuela en la que expresa la solidaridad del gobierno y pueblo venezolano y a su vez pone a la orden la capacidad médica del estado revolucionario venezolano para contrarrestar tal enfermedad en nuestro país. La Poeta Rosario Murillo expresó:

Nos llamó el Canciller Elías Jaua para expresar la solidaridad y el respaldo a nuestro pueblo, y van a estar haciéndose presente en los próximos días con una importante cooperación para esta situación de emergencia.

El modelo desde/con/para la comunidad

Ahora bien, la diligencia, rapidez y efectividad de la lucha contra el dengue presentada, desde todos los puntos de vista en Nicaragua, ha sido posible solamente a través del modelo de organización que ha impulsado el FSLN desde/con y para la comunidad en el que el casa a casa, la visita familiar, la capacitación permanente, la limpieza, denominada plan calache, la abatización, la fumigación, con la participación de los técnicos del ministerio de Salud y la población en su totalidad, son parte de las acciones que se han activado como verdaderos mecanismos de contrarresta a la emergencia.

En todos los barrios de la capital, la ciudadanía activada/organizada con el acompañamiento de las instituciones destinadas para ello ha impulsado una implacable jornada contra el dengue. Es así que los Gabinetes de la Familia, Comunidad y Vida, la Juventud Sandinista, así como las autoridades y entidades del Gobierno Sandinista, las autoridades municipales y la comunidad han articulado ingentes esfuerzos participando en el Plan Calache y un desplazamiento total en los diferentes territorios para eliminar todos los criaderos de zancudos que son la fuente de la enfermedad. Debemos agregar también la guía audiovisual que se encuentra en el 19 Digital en la que paso a paso se orienta la prevención y por lo tanto la erradicación de esta enfermedad. Esta es una herramienta comunicacional efectiva en la que se detalla de forma clara y directa el cómo hacerle frente a los focos de mosquitos.

Este modelo es básico en lo que respecta a la participación popular y organización comunitaria. Esto sólo es posible desde el impulso de políticas que permitan la conformación de comunidades activas, que Interpreten, den significado y transformen su realidad desde sus propios contextos de vida, desde sus propias vivencias. Dicho de otra manera, en esta emergencia el modelo funciona de forma óptima debido a que reconoce que es posible movilizar a todos en la comunidad, como poseedores del saber y la acción, así como del conocer en la vivencia cotidiana, este ha sido el camino para llegar al encuentro, al diálogo, al bien común, a la salida de la emergencia de forma más directa: participando, colaborando, aportando, sensibilizando, solidarizándose.

El modelo del poder de la familia y la comunidad ha sido de una efectividad única, mediante la unidad ha conseguido alcanzar el fortalecimiento de los individuos y de la sociedad en su esencia. Además ha permitido que la comunidad de la mano de la Revolución y sus dirigentes, Comandante-Presidente Daniel y Poeta Rosario, defienda sus logros conseguidos con trabajo y unidad e insiste en el fomento de las capacidades de los nicaragüenses y, en la organización y movilización como mecanismo de contención, bien cada vez que se presentan situaciones de emergencia o en todas aquellas que se amerite.

Es posible resaltar los siguientes aspectos que marcan el modelo impulsado por la Revolución y desde ahí puntualizar su efectividad en la prevención y erradicación, no sólo en la emergencia del dengue actualmente, sino en otras como los fenómenos naturales, por ejemplo:

1. La comunidad como punto de encuentro.

2. Integrarse y participar con todos y por el bien de todos.

3. El sentimiento de un surgimiento de la conciencia del nosotros.

4. Relaciones sociales estrechas que fomentan y consolidan la solidaridad y la seguridad derivada de la confianza en los otros, la unión, el compartir.

5. La creación de un espacio o ámbito de seguridad, de pertenencia, donde los sonidos, las miradas, las acciones buscan y establecen el bien común.

Es gracias a este modelo que la Revolución, su dirigencia y su pueblo, y con la solidaridad de los pueblos de la ALBA ha enfrentado, bien lo decíamos, todas las emergencias y, desde luego, la actual no es la excepción.