Nintendo anunció recientemente sus resultados para el segundo trimestre del año fiscal en curso y como era conocido, las cifras de la Wii U son malas, vendiendo en los últimos seis meses a penas 460.000 unidades, 300.000 durante este cuatrimestre.

Si bien es positivo que las ventas casi que se han duplicado, aún sigue siendo muy pocas; las ventas en el mundo apenas llegan a ser de alrededor de 3,8 millones de unidades. Esta es una situación complicada dado que los costos de desarrollo de juegos para sistemas HD requieren vender alrededor de 1 millón de copias, para juegos exclusivos, y alrededor de 400.000 para juegos multiplataforma al menos para no arrojar pérdidas.

Ningún juego multiplataforma ha logrado vender más de 260.000 unidades, mientras que sólo 2 juegos de Nintendo han sobrepasado 1 millón de unidades: Nintendo Land y New Super Mario Bros. U totalizando 2,4 y 2,11 millones, respectivamente. Ese panorama en un sistema de casi un año de vida y al menos 50 títulos es terrible, digno de la época de Halloween.

Al principio del año, Nintendo trato de mantenerse optimista frente al lanzamiento de una serie de juegos que esperaban le dieran una nueva vida a la consola: Lego City: Undercover, Pikmin 3, The Wonderful 101, The Legend of Zelda: Wind Waker HD, Sonic Lost World y Super Mario 3D World. Solo falta el último por llegar al mercado pero los otros no han hecho nada por aumentar significativamente la audiencia de la consola.

En este punto es difícil predecir si Super Mario 3D World de verdad va a tener un impacto. Es un juego que apela a la audiencia Nintendo, la misma que ignoró los juegos anteriormente anunciados. Sin embargo a su favor es un juego que se puede disfrutar en familia como ningún otro que se encuentre en el mercado, al igual que casi todo el catálogo de la consola. Ciertamente Mario tiene muchos fanáticos, pero es difícil pensar que solo este juego pueda resolver la situación.

Sin embargo Satoru Iwata, presidente de Nintendo, siempre ha dicho que un solo juego puede revertir la situación. Ciertamente Wii Sports fue ese juego para la Wii.

Por eso Nintendo acaba de lanzar Wii Sports Club, una actualización HD del juego. Junto a Wii Fit U apuntan a esa estrategia. Pero por lo que hemos visto, parece que “el rayo no cae dos veces en el mismo sitio”, al menos no en lo que se refiere a la Wii y la Wii U.

Sin embargo aún creo que Nintendo tiene una opción de tener una consola medianamente exitosa y es que aunque los fanáticos acérrimos de Nintendo odien la idea, no hay forma de negar que la Wii U debe venderse como una consola familiar, la única opción para las familias en el mercado. Los juegos insignia de la consola tienen colores vibrantes, violencia caricaturesca (si alguna) y usualmente tienen modos multijugador que obliga a jugarlos con alguien físicamente presente (un setup más amigable y “seguro” que el de modos online) Incluso Need for Speed: Most Wanted se quiso diferenciar de otras versiones, con publicidad que invitaba al padre a sentarse junto a su hijo a jugar. ¿No necesita el mercado una consola así?

Pero si esta campaña pega, el escaso apoyo de third-parties se verá aún más afectado, quedando relegado a los juegos casuales a los que nos tenían acostumbrados en la Wii, tipo Dance Central. Posiblemente el último juego “core” de Ubisoft sea Watch Dogs y la continuidad de los juegos Call of Duty sería cuestionable.

Para los fanáticos de Nintendo esto no sería un problema, además de que gozamos juegos como Pikmin, sabemos que detrás de ellos vienen juegos como Mario Kart y Super Smash Bros. que definitivamente nos harán sentir que hicimos una buena inversión. Tendremos que soportar un catálogo de juegos para audiencia muy casual, pero es la manera de que Nintendo sobreviva.

¿Y para ellos será suficiente? Debe ser decepcionante no haber podido capitalizar mejor la audiencia de la Wii y volver a verse relegados en el mercado. Es imposible pensar que la Wii U llegue a vender más que la PS4 y la Xbox One, antes de un año es posible que estas consolas tengan más audiencia. Pero en una empresa que apuesta tan fuertemente a la innovación tienen que tener claro que no todas las batallas las van a ganar. Y tendrán el orgullo de saber que han sido fieles a sus creencias y podrán usar este aprendizaje para planear sus siguientes consolas.

¿Podría Nintendo desaparecer o volverse third-party? Definitivamente no. Nintendo es una compañía cuya fortaleza está en hacer software para consolas que explotan las particularidades que tienen. Siendo multiplataforma esto se perdería y creo que personal clave (que ha hecho juegos toda su vida con este molde) preferiría retirarse al cambio. Pero aún teniendo sagas tan exitosas y aclamadas no habría razón para retirarse.

Nintendo sigue haciendo juegos que su amplia fanaticada demanda. En los tiempos de la Gamecube todos pronosticaban lo peor, pero Nintendo sobrevivió. Ahora si bien la Wii U no va bien, la 3DS va muy bien. Año tras año el panorama de Nintendo ha sido sólido, si tienen un mal año tiene unos cuantos de colchón.

A estas alturas es claro que la Wii U no logró atrapar a la audiencia core y para sobrevivir debe cautivar a la audiencia casual y a las familias. Y aún con ellas tendrá ventas por debajo de sus competidores. Sin embargo tendrá como sacar pecho sabiendo que nunca comprometió sus creencias y seguirá haciendo software de los más altos estándares.