El Dr. Ángel Balmaceda, Director del Centro Nacional de Diagnóstico de Referencia, afirmó que Nicaragua desde 1988 ha estado realizando diversas investigaciones sobre el comportamiento del virus del dengue y la influenza.

Los resultados y conclusiones de estos estudios han sido apoyados por el Organismo No Gubernamental de Ciencias Sostenibles, dirigido por la doctora norteamericana Eva Harris, científica de la Universidad de California en Berkley, Estados Unidos.

“Hemos hecho investigaciones muy importantes, sobre ello hemos ayudado a que se conozca a nivel internacional la clínica y la epidemiología del dengue, anteriormente lo que se conocía era sobre todo en Asia. A partir de nuestras investigaciones en Nicaragua se conoce como se comporta esta enfermedad ya en Latinoamérica, tenemos investigaciones muy importantes donde hemos podido describir la fisiopatología del dengue. Hemos podido confirmar que la severidad del dengue no solamente se debe al virus, sino también en la interacción que hay entre el virus y el huésped”, explicó Balmaceda.

Modelo Familiar y Comunitario ha sido exitoso

Las conclusiones de estos estudios fueron expuestos durante el foro científico, cuyos datos principales fueron recogidos en el Centro Nacional de Diagnostico de Referencia, en el Centro de Salud Sócrates Flores ubicado en el distrito dos de la capital y en el Hospital Infantil Manuel de Jesús Rivera “La Mascota”

Las investigaciones han sido reconocidas por más de 50 revistas internacionales y sus conclusiones han sido presentados en más de un centenar de foros y encuentros científicos especializadas en medicina, lo que ha hecho que Nicaragua sea reconocido a nivel mundial, como un país elite en la investigación de dengue e influenza.

Harris destacó que los estudios se basan en las experiencias encontradas en unos 60 barrios, en la que las acciones comunitarias y de la población organizada permiten hacerle frente a los brotes epidémicos.

“Hemos podido trabajar muy estrechamente con el Ministerio de Salud, tanto en dengue como en influenza, dándoles datos de alta calidad y en tiempo real para que puedan controlar los brotes del 2009 y la pandemica de influenza donde podemos aislar el primer caso de H1N1”, dijo Harris al explicar uno de los efectos positivos de los estudios.

En estos estudios se ha trabajado en los últimos años con unos 4 mil infantes, a los cuales se les brinda un seguimiento del comportamiento de su salud, principalmente cuando son afectados por estos males.