Cultura, tradición y mucha picardía se mezclaron este domingo en una nueva edición del Torovenado del Pueblo que convocó a miles de nicaragüenses en Masaya, la cuna del folklore.

El Torovenado es una fiesta tradicional de corte popular, donde los participantes expresan sus opiniones sobre temas políticos, culturales, sociales o religiosos, utilizando el recurso de la ironía o la sátira a través de sus atuendos y representaciones.

En esta fiesta tradicional participan jóvenes, niños, adultos y personas de la tercera edad. El recorrido, que abarca casi a toda la ciudad, se hace acompañar de bailes tradicionales y música de chicheros.

Los participantes señalan que año con año el Torovenado atrae más gente de otros departamentos, quienes se incorporan a la celebración sin pensarlo dos veces.

“Cada año viene más gente, nosotros participamos porque esto es parte de nuestra cultura y tradiciones, es nuestra forma de expresarnos en muchos temas”, aseguró Juan Gutiérrez, vestido de vivandera.

La tradición se mantiene viva gracias a la participación de jóvenes y niños, quienes aseguran que ser parte del Torovenado es algo que les nace de corazón.

“Todo esto es una mezcla, aquí están los agüizotes, gente disfrazada de muchas cosas, expresándose libremente sobre temas cotidianos y esto es sano para nuestro pueblo”, explicó Sandra Martínez, una joven estudiante universitaria que también participó en el colorido desfile.

José Flores, mayordomo del Torovenado del Pueblo, expresó que este año esa tradición cumplió 52 años y su objetivo es celebrar la picardía del pueblo de Monimbó.

“Aquí la gente representa un sinnúmero de cuadros sobre las tradiciones de Masaya y otros pueblos de Nicaragua, así como opiniones sobre temas cotidianos”, explicó.