Brindar a los pequeños productores la oportunidad de sembrar cultivos resistentes a las sequías y con un alto nivel nutritivo, es el principal objetivo del programa de semilla desarrollado por el Instituto Nicaragüense de Tecnología Agropecuaria (INTA) en la comunidad La Vainilla, municipio de La Conquista, Carazo.

En esta comunidad el banco de semilla es administrado por la cooperativa “Cesar Augusto Flores Calderón”, la cual aglutina a 16 productores de granos básicos.

El proyecto inició hace unos 6 años y durante este tiempo el INTA brindó asesoramiento y transferencia tecnológica a la cooperativa, la cual hoy saca semilla de frijol, sorgo, arroz y maíz.

El impacto de este sistema en el quehacer productivo es más que evidente. Antes un productor sacaba en promedio 8 quintales de frijol de una manzana cultivada, hoy esa misma manzana les está rindiendo entre 18 y 22 quintales.

“Con la semilla criolla había muchas pérdidas. Aunque le demos el mismo trabajo, las mismas aplicaciones de fertilizante, una manzanita de frijol criollo al productor le puede dar unos 8 quintales y nosotros ya con estas variedades de semilla (certificada) estamos asegurando 18, 20 ó 22 quintales de cosecha”, explicó Rolando Flores Calderón, presidente del banco de semillas.

Resistentes a la sequía

Flores explicó que para ellos es fundamental contar con estas semillas, ya que al estar la comunidad en una zona seca necesitan insumos resistentes a la falta de lluvias.

Los productores aseguraron sentirse agradecidos con este acompañamiento del gobierno porque “está poniendo la mira en el hombre productor del campo”.

Es importante señalar que la cooperativa tiene proyectado en un futuro cercano empezar a empacar la producción, y pasar con ello a un proceso productivo agroindustrial.

“Nosotros pensamos también embolsar partecitas de semilla de frijoles y venderla ya libreados, ya hacernos un poquito más industriales”, manifestó el presidente de esta.

Gobierno garantiza seguimiento

Roberto Munguía, coordinador del programa de semilla del Pacífico Sur INTA, manifestó que La Vainilla fue uno de los primeros bancos con los que se inició en la zona, y que hasta le fecha este se ha desarrollado con gran éxito.

“Simplemente lo que hemos hecho nosotros es cambiar un poco el sistema de producción”, donde se ha pasado de “productores que antes hacían negocio con la semilla para entrar con productores que realmente necesitan la semilla para poder aumentar su producción y su rendimiento”, sostuvo.

Munguía indicó que este proceso conllevó talleres, demostraciones prácticas y giras de campo, donde los pequeños productores fueron desarrollando sus capacidades y logrado esto poderles hacer garantes de las nuevas variedades de semillas adaptadas a su zona.