El doctor Mauricio Herdocia, considera que la Corte Internacional de Justicia de la Haya mantendrá las medidas cautelares emitidas el 8 de marzo del 2011, donde se ordena a Nicaragua y Costa Rica no enviar personal civil, ni militar a la zona de Harbourd Head.

“Ya no tiene ningún objeto pedirle a la corte que diga que Nicaragua se retire, porque Nicaragua ya se retiró hace semanas, los abogados de Nicaragua en la Corte fueron muy claros, leyeron las instrucciones del presidente Daniel Ortega, leyeron las comunicaciones de la gente a la Corte Internacional de Justicia, donde queda claramente determinado que Nicaragua ya no tiene ningún tipo de presencia en esa zona de disputa”, manifestó Herdocia.

En relación a las “medidas remediales” solicitadas por Costa Rica, manifestó que tampoco es necesario en estos momentos, pues la CIJ tendrá que decidirlo en su resolución que puede estarse dando a finales del 2014.

“Las perspectivas para Nicaragua yo diría que son esperanzadoras, en el sentido de que Nicaragua ha logrado demostrar que no existe una base jurídica para emitir nuevas medidas cautelares, primero porque lo que Costa Rica está pidiendo, Nicaragua ya lo hizo, entonces que objeto tendría reiterar algo que ya se hizo”, manifestó.

Herdocia manifestó que Nicaragua ha demostrado ante la CIJ que está cumpliendo con todas las ordenanzas dictadas por el organismo internacional. Indicó que las pretensiones de Costa Rica serán cerradas definitivas por el ente jurídico.

Costa Rica pretende arrebatar por hecho la zona de Harbour Head, la cual está claramente definida por el Laudo de Alexander Cleveland que pertenece a los nicaragüenses.

“Mañana nuevamente le corresponde Nicaragua reiterar su posición y responder los puntos planteados por Costa Rica. Siendo medidas cautelares la Corte tiene procedimientos muy rápidos, una vez finalizada las audiencias orales, se toma un espacio de tiempo para deliberar y tomar una decisión, la Corte va analizar el tema y va a concluir fundamentalmente lo que Nicaragua ha señalado que no existe un peligro real, ni inminente de afectación y que tampoco hay una urgencia”, concluyó Herdocia.